Martes 30 de Junio de 2009
Parece increíble que haya explotado una polémica entre los maratonistas y algunos ciudadanos en esta sección. Suelen presentarse temas con opiniones tan opuestas, bien o mal, cuando en realidad ambas partes tienen sus razones y errores. Por un lado, es indudable que cualquier maratón es una fiesta para los deportistas y para la ciudad. Por otro lado es justo que esta fiesta tenga que minimizar todos los inconvenientes para los que no tengan ningún interés en ella. Sólo falta que alguien se ocupe de crear alternativas de paso a la ruta de la carrera. No parece tan difícil hacerlo. Y no es la necesidad o motivo de cada uno para seguir con su vida habitual el objeto de agresión. Las medialunas, el diario, el supermercado, la salud, etcétera: cada cual le dará a estas actividades la prioridad que considere y que son tan importantes como el deporte para los deportistas. Como siempre es necesario sentido común y organización.
Andrés Torel, andrestorel@live.com.ar