Miércoles 22 de Octubre de 2008
Una antropóloga peruana asegura haber hallado la tumba de Atahualpa, el último emperador inca, que murió ahorcado por el conquistador español Francisco Pizarro, luego de bautizarse, pero esta aseveración no está avalada por el Instituto Nacional de Cultura de Perú (INC).
Tras 30 años de investigaciones, la antropóloga Natividad Vásquez sostiene que el cuerpo de Atahualpa, que murió ahorcado por el conquistador español Francisco Pizarro, luego de bautizarse, está en el lugar llamado Ventanillas de Jangalá, en la sureña provincia San Miguel, y solicitó que se realicen excavaciones para dar con la tumba del emperador.
De acuerdo a la hipótesis de Vásquez, las Ventanillas de Jangalá, un complejo de casas preincaicas, fue el lugar al que los seguidores del emperador llevaron el cuerpo de su líder tras extraerlo de la capilla en donde había sido sepultado luego de su asesinato en 1533 en la ciudad de Cajamarca, capital del departamento homónimo.
Otras versiones, por el contrario, señalan que los restos podrían estar en Quito. "No podemos decir que en Jangalá estén los restos de Atahualpa, pero tampoco podemos negar nada pues la zona no ha sido aún investigada", dijo el jefe del INC en Cajamarca, Eduardo Cáceres. Cáceres mencionó que Vásquez, en su afán por encontrar el lugar, causó incluso daños físicos en la zona arqueológica, por lo que hay una denuncia en su contra interpuesta por el INC.
Considerado el último jefe inca, después de matarlo los conquistadores pusieron a otros en su lugar.
Atahualpa vivió en Quito y la guerra civil con su hermano Huáscar facilitó la conquista del imperio por parte de los españoles.
El decimotercer emperador inca, hijo de Huayna Cápac, llegó a ofrecer a los españoles habitaciones llenas de oro y plata para que no lo mataran. Pero igual fue ejecutado, según indican los historiadores, cuando tenía 36 años.