Una pareja de hombres se casó in extremis en una clínica uruguaya
La ley de matrimonio igualitario entró en vigencia ayer en Uruguay y dos parejas de homosexuales hombres centraron la atención pública, una por haberse inscripto y la otra por casarse in extremis en una clínica médica de Montevideo.

Martes 06 de Agosto de 2013

La ley de matrimonio igualitario entró en vigencia ayer en Uruguay y dos parejas de homosexuales hombres centraron la atención pública, una por haberse inscripto y la otra por casarse in extremis en una clínica médica de Montevideo.

La ceremonia que formalizó la boda in extremis estuvo a cargo de la oficial del Registro Civil Lucía Salaberry, quien comentó que fue íntima y "muy emotiva", aunque no se revelaron los nombres de los contrayentes.

Explicó que los matrimonios in extremis siempre tienen un carácter particular porque "si bien es un momento muy conmovedor por la situación en sí, no reviste las características de un casamiento que se hace por la unión normal".

La funcionaria explicó también que "en Uruguay el matrimonio in extremis se realiza cuando se demuestra que uno de los contrayentes se encuentra en una situación crítica y está en peligro su vida, aunque queda condicionado a la validación judicial posterior".

Poco antes se habían presentado en las oficinas del Registro Civil Sergio Miranda y Rodrigo Borda, quienes viven en pareja desde hace 14 años e iniciaron el trámite que deberán continuar a partir del viernes 16 cuando deberán fijar fecha y hora del casamiento. Pero la boda no está formalizada, aunque generó una gran concentración de periodistas, familiares, amigos y curiosos, ya que ambos fueron los primeros en anotarse, a pocas horas de la vigencia de la nueva ley.

Omar, otro uruguayo que se casó con un hombre en Buenos Aires el 27 de noviembre, informó ayer que también concurrió al Registro Civil con intenciones de inscribirse, pero fue informado que su matrimonio es reconocido automáticamente.

"Nos sorprendimos y quedamos perplejos, pero es una satisfacción que haya un reconocimiento automático y que además nos ofrezcan documentos legales uruguayos", dijo Omar.

Explicó que les ofrecieron una libreta de matrimonio uruguaya y les explicaron que volver a casarse en el país significaría una situación inédita de bigamia, entre las mismas personas". Según Omar "los legisladores habían dicho que el matrimonio debía repetirse en Uruguay, pero evidentemente hay mucha desinformación, incluso entre la gente que tiene la responsabilidad de hacer las leyes", comentó.