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Una original idea de tránsito que no cuenta con apoyo municipal

Surgió por la clara voluntad de un grupo de padres de organizar el tránsito frente a una institución educativa, pero el escaso apoyo de la Municipalidad está por hacerlo naufragar

Domingo 04 de Agosto de 2013

Surgió por la clara voluntad de un grupo de padres de organizar el tránsito frente a una institución educativa, pero el escaso apoyo de la Municipalidad está por hacerlo naufragar. En el colegio Dante Alighieri, Alvear entre Mendoza y San Juan, el corredor seguro que permite que, por turno, llegue hasta allí y descienda un centenar de alumnos sin tener que pasar peligrosamente entre los autos parece tener los días contados. Los inspectores municipales brillan por su ausencia, fundamentalmente al mediodía, y los voluntarios están cansados de discutir con quienes no respetan el corredor.

   Surgió en 2010 y se trata de un sistema mediante el que los niños que llegan a la escuela en auto descienden con la ayuda de un voluntario que los acompaña hasta el interior del colegio. El automóvil no debe estacionar y el conductor no debe descender, solo detenerse unos segundos y continuar la marcha.

   Los voluntarios son padres de alumnos del colegio que, utilizando chalecos refractarios, se encargan de bajar a los chicos y hacerlos entrar al colegio. Pero el horario más complicado, que se extiende entre las 12 y las 13 y donde confluyen la salida del turno mañana y el ingreso del turno tarde, el corredor tiene los días contados. Es que si bien el municipio se había comprometido a enviar inspectores para agilizar el tránsito, ya que los voluntarios remarcan que no es su función discutir con los automovilistas, en lo que va del año y en ese horario los agentes jamás fueron al lugar.

   El dato no es menor si se tiene en cuenta que en Alvear confluye la salida y entrada de los alumnos con el movimiento bancario de una entidad que está en la esquina de Mendoza.

   Y si bien el trabajo de los voluntarios es por demás de importante, remarcan que no pueden lidiar con quienes estacionan en lugares prohibidos y dificultan el tránsito en esa hora pico. “Los voluntarios solo están allí para bajar y acompañar a los niños para que ingresen seguros al establecimiento, no para disciplinar choferes. Muchas veces se producen situaciones incómodas cuando los padres de la misma comunidad educativa no les reconocen autoridad”, señalaron algunos de los que desinteresadamente todos los días se calzan los chalecos y ayudan a los chicos a entrar a la escuela.

   Según remarcaron, la posibilidad de contar con inspectores de tránsito cambiaría las cosas en forma decisiva. Señalan que son tres los momentos del día donde hay gran circulación de niños y autos, y se trata de lapsos más bien breves: ingreso del turno mañana, de 7.30 a 7.45, salida e ingreso del turno tarde ,de 12 a 13, y la salida del turno tarde, de 17 a 17.30. “La pretensión no es tener a disposición inspectores todos los días en todos esos momentos, sino que simplemente la presencia en forma alternada y aleatoria pueda contribuir a lograr una mayor seguridad en la circulación de los alumnos por la cuadra de la escuela”, indicaron.

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