Martes 09 de Junio de 2020
Su nombre es Lucas Maini Cúneo. Tiene 22 años y un paso por las inferiores de Newell’s, donde llegó a jugar hasta la cuarta división en Rosarina y en 7ª se dio el gusto de convertirle un gol a Rosario Central B. Incluso alcanzó a disputar 6 partidos en inferiores de AFA (4 en 7ª y 2 en 6ª), en los que lo tuvo de compañero a Ezequiel Ponce, el delantero por el que el club del Parque le reclama una deuda millonaria a la Roma. Tiene una gran pasión por Newell’s y ahora que dejó de canalizarla en el fútbol con esos colores (actualmente juega en Adiur), lo muestra a través del arte. En este caso para homenajear al máximo emblema leproso de hoy, la Fiera Rodríguez, con una obra que mereció el elogio de la misma Fiera a través de su cuenta de Twitter.
¿En qué consiste específicamente tu obra?
Básicamente es dibujar con clavos y rellenar con hilo. Se puede buscar como “hilorama” o “string art” en inglés. Es algo que empecé con mi hermano hace unos años y me di cuenta de que se puede hacer de todo. Él no pudo seguir porque tenía menos tiempo y quedé solo. Con el tiempo me fui perfeccionando y me di cuenta de que se puede hacer de todo. Mucha gente propone un diseño personalizado y se puede lograr. Abrí la página de Instagram @deco.rusticoo en enero y con el tiempo libre en esta cuarentena creció mucho.
¿Cuándo se te ocurrió hacerle el homenaje a Maxi y qué representa para vos la Fiera Rodríguez?
¿Qué sentiste cuando Maxi te lo agradeció en las redes sociales?
Que la Fiera me haya respondido fue genial. La verdad es que la intención de subir el video a Twitter era que le llegue a él, hasta incluso estoy dispuesto a regalárselo si lo quiere y si no conseguir que le deje una firma, eso sería ideal para coronar esta obra.
¿Además de esta obra hiciste otras?
Hice tres homenajes más, uno a Juan Román Riquelme, otro a Lionel Messi y el restante fue para un amigo mío: el Pitu, que es un fenómeno. En la cuenta de Instagram hay de todo un poco pero la obra que más me piden es el planisferio, ya que queda espectacular con este estilo de arte. Y ahora hay bastantes pedidos de escudos de equipos de fútbol.
También hacés escudos de fútbol. ¿Cuántos clavos utilizás y cuántos metros de hilo?
¿Cómo fue tu trayectoria futbolística? ¿Actualmente estás jugando o ya te dedicas exclusivamente a esto?
De chico jugué futsal en el Jockey Club y a los 13 años me fui a probar a Newell’s. Quedé y jugué desde 8ª división hasta el último año en 4ª de Rosarina en 2017. De ahí me fui a Adiur, adonde estoy jugando actualmente. También estoy cursando el último año del profesorado de educación física, que espero pueda terminar este año. En esta cuarentena aproveché para hacer mucho de estos trabajos con clavos e hilos, porque al estar cerrados los clubes y la facultad me quedó tiempo para aprovechar.
¿Cuáles son tus mejores recuerdos de las inferiores de Newell’s?
Sin dudas lo mejor son las amistades que hice. Justo en medio de la cuarentena, uno de mis ex compañeros de la categoría 1997 volvió a armar un grupo de whatsapp y nos fuimos sumando todos. Me gustó la idea porque siempre está bueno intercambiar algún mensaje para ver cómo andan las cosas y recordar alguna anécdota. De esta categoría hubo varios que llegaron. Facundo Nadalín, Ezequiel Ponce, Joaquín Torres, el Puma Maxi Ribero, que jugó algunos partidos, y Stéfano Callegari. Además otros pudieron firmar contrato en otros equipos. Pero creo que fue un muy buen grupo, porque son muchos los que hoy siguen ligados al fútbol de forma profesional. En cuanto a los técnicos que tuve, los mejores fueron sin dudas Gastón Liendo y Pablo D’Alessandro. Y no tengo dudas de que toda la categoría piensa igual. A Gastón lo tuvimos en 8ª y un tiempo en 6ª y la verdad es que nos potenciaba mucho a todos ,ya que éramos un grupo de 30 jugadores y teníamos un nivel muy parejo.
¿Qué significa Newell’s en tu vida? ¿Canalizás esta pasión en tu trabajo?
En mi familia somos todos hinchas de Newell’s. El abuelo de mi abuelo (Humberto Semino) fue presidente de Newell’s. Mi viejo nos hizo hinchas a nosotros y mis primos también son muy fanáticos. Yo al haber tenido la posibilidad de jugar en las inferiores lo siento de manera especial. A Bella Vista la considero mi segunda casa. Durante 6 años fui todos los días y viví sensaciones increíbles. Al club le debo mucho a pesar de que no terminó como me hubiera gustado. Aprendí mucho ahí y no solo sobre cosas relacionadas al fútbol sino que sirvió para seguir forjando valores que me dio mi familia. Por eso el cariño que le tengo es muy grande. Y espero volver a estar vinculado al club el día de mañana, ojalá en el área de inferiores. Sobre la pasión por Newell’s en este trabajo trato de no plasmarla. Porque no es la intención que sea una página de arte sobre Newell’s, ya que esto haría que pierda posibles clientes. Pero, me doy el gusto de hacer cosas del club para mí y los publico desde mi cuenta personal para intentar separar.
¿A qué personajes del mundo Newell’s pensás homenajear próximamente?
El primero que se me viene a la mente es Nacho Scocco, a ver si con algo parecido a lo de Maxi lo podemos terminar de convencer para que vuelva (risas). También pensé en hacer algo de Marcelo Bielsa y del Tata Martino.