Una nueva terapia para enfermos hepáticos graves
Un dispositivo que reemplaza las funciones del hígado en aquellos pacientes que padecen enfermedades hepáticas comenzó a ser aplicado por primera vez en el país, con la particularidad de que permite hasta evitar un trasplante en los casos más severos.

Miércoles 21 de Abril de 2010

Un dispositivo que reemplaza las funciones del hígado en aquellos pacientes que padecen enfermedades hepáticas comenzó a ser aplicado por primera vez en el país, con la particularidad de que permite hasta evitar un trasplante en los casos más severos.

  "Es un gran avance, ya que en la actualidad hay 400 pacientes en lista de espera para un hígado y todos son potenciales candidatos para usar este tratamiento", dijo Adrián Gadano, jefe del servicio de hepatología del hospital Italiano de Buenos Aires, donde se dispone del sistema.

  El sistema Prometheus, que fue desarrollado en Alemania y ahora se utiliza en casi toda Europa, comenzó a ser aplicado en la Argentina y posibilita a un paciente que padece hepatitis fulminante o cirrosis esperar más tiempo hasta efectuarse el trasplante o, inclusive, evitar esa operación, según los casos.

  "En el hospital tenemos un paciente por semana con hepatitis fulminante y este dispositivo podría evitar el costo de un trasplante, que incluye además un proceso lento con inmunosupresores", explicó el médico.

  Gadano destacó que en la Argentina hay una mortalidad de entre el 15% y el 20% de personas que padecen alguna enfermedad hepática y que no acceden a un trasplante.

  En la Argentina se aplicaba desde el 2001 un sistema artificial llamado Mars, cuyo funcionamiento es similar al Prometheus, pero con la diferencia que con el segundo dispositivo "es mucho mayor el proceso de retención de toxinas, lo que permite al paciente mejorar más rápidamente", dijo el especialista.

  El nuevo hígado artificial es un dispositivo extracorpóreo y el paciente debe estar conectado a él unas seis horas por día. Al mismo tiempo el dispositivo realiza funciones de diálisis. El aparato es un soporte de detoxificación del organismo para el cual el propio hígado del enfermo resulta insuficiente.

  "Hay muchos pacientes que sufren enfermedades hepáticas y que durante la espera hasta el trasplante pueden sufrir diversos contratiempos capaces de sacarlos de la lista. Este dispositivo lo que logra es volver a establecer las condiciones para que se pueda efectuar la cirugía", destacó Gadano.

  El sistema Prometheus consta de dos circuitos integrados en un equipo de diálisis que permite, en una primera etapa, la separación de la albúmina (principal proteína de la sangre) del flujo sanguíneo del paciente para lograr en ella la remoción de distintas sustancias tóxicas.

  La albúmina ya depurada se reincorpora a la sangre del paciente e ingresa al circuito de diálisis convencional. En esa segunda parte del procedimiento las toxinas son eliminadas a través del pasaje por un filtro de alto flujo. Así, se efectúa la eliminación secuencial de las distintas sustancias asociadas a la insuficiencia hepática, de manera efectiva.

  Los profesionales del hospital Italiano sostienen que el procedimiento no asocia riesgos adicionales para el paciente.