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Una nueva autopsia no pudo determinar si Franco Casco cayó al agua con vida

Una muerte oscura. Se hizo ayer a la mañana con presencia de peritos de parte. El examen no muestra lesiones internas ni externas. Aún faltan varios análisis.  

Martes 04 de Noviembre de 2014

La nueva autopsia realizada al cadáver de Franco Ezequiel Casco, el joven de 20 años que desapareció el 7 de octubre tras estar demorado en la comisaría 7ª y cuyo cuerpo fue hallado por Prefectura Naval el jueves pasado, flotando en el río Paraná, no permitió determinar la causa fehaciente de la muerte ni si cayó al agua con vida. En ese marco, mientras la madre del joven remarcó que "la policía tiene algo que ver en la muerte" de su hijo; el fiscal Guillermo Apanowicz manifestó que "no se va a dejar de investigar ninguna hipótesis" pero descartó que en las fotos sacadas a la víctima en la seccional "no se lo ve golpeado".

Ayer el forense Raúl Rodríguez realizó una nueva autopsia al cadáver de Casco. El examen médico fue presenciado por la fiscal Mariana Prunotto, el Defensor General Gabriel Ganón y los peritos de parte Víctor Moglia y Esteban Grana. El primero en representación de la defensa y el segundo de la Fiscalía.

No hay pruebas. Tras el examen, Moglia señaló a La Capital que "no se pudo determinar la causa de lamuerte a raíz del avanzado estado de putrefacción" del cadáver. "No hay lesiones externas ni internas. Tampoco hay signos de afecciones previas, como un infarto; ni lesiones vitales. Pero tampoco existen evidencias que indiquen que al caer al agua Casco estaba vivo", afirmó.

Moglia indicó que todavía "hay que aguardar el resultado de estudios anatomopatológicos y de laboratorio", algunos de los que se realizarán en Buenos Aires, como el análisis de las muestras de sedimento del río que permitirán saber si cayó al agua con vida.

Por su parte, el defensor provincial Gabriel Ganón insistió con que éste es un "caso de desaparición forzosa de persona y por lo tanto debe investigarlo la Justicia federal. La última vez que lo vieron con vida (a Franco) estaba en la comisaría".

Ganón cuestionó con dureza la investigación y requirió la intervención de la Procuraduría de Violencia Institucional de la Nación (Procuvin). "Se falseó la información. Nunca se investigaron las denuncias de la familia hasta que el caso fue tapa de diarios. Por negligencia de la fiscalía se perdieron pruebas vitales como la filmación del lugar donde fue detenido Franco. Es gravísimo que el fiscal nos siga tomando el pelo a todos con que no hay ninguna irregularidad", afirmó días atrás.

En ese marco, ayer se supo que la foto que le sacaron a Casco en la comisaría 7ª fue tomada con el celular de uno de los policías porque la seccional no tiene cámara para esos trámites. Ante ello, el fiscal solicitó incautar el teléfono para descartar cualquier tipo de manejo sobre la imagen. "Casco está parado, con un jean desgastado y mojado, con una remera azul cuello en v y tiene en su mano un cartel que dice Franco Godoy (apellido de su mamá), pero su rostro no se vé golpeado, sólo un poco inflamado el labio", dijo una fuente de la pesquisa en relación a la foto que el fiscal le mostró a Elsa.

De visita. Casco trabajaba de albañil con su padre en Florencio Varela. Tenía 20 años y un hijo de 3 llamado Thiago. Ese era el nombre tatuado en su brazo por el que su madre lo reconoció el viernes en el Instituto Medico Legal. Había llegado a Rosario para visitar a unos familiares que viven en Garzón al 1300 bis, en Empalme Graneros.

Según lo reconstruido por el fiscal Apanowicz, el lunes 6 Franco y su tía fueron a Rosario Norte pero como no había viajes se volvieron a Empalme. La tía dejó a su sobrino en la casa y se marchó. Regresó a las 18, pero Franco ya no estaba y pensó que había logrado viajar.

El martes 7 a las 13.40 el joven fue detenido en la comisaría 7ª por resistencia a la autoridad. Allí, dice la policía, llegó "sin documentos ni pertenencias" y fue registrado como Franco Godoy. A las 16 una médica policial lo examinó y dijo que "no estaba ubicado en tiempo y espacio".

En una audiencia realizada el miércoles pasado, el jefe de la comisaría 7ª se basó en esos documentos para deslindar su responsabilidad y dijo que a las 22.05 se consultó al fiscal Alvaro Campos, quien ordenó la liberación de Franco y se confeccionó un acta que supuestamente el joven firmó. Allí surge uno de los puntos oscuros de la investigación. Elsa Godoy sostiene que esa firma no es la de su hijo. Desde la fiscalía, en tanto, se indicó que "aún no se realizó la pericia caligráfica que permita echar luz sobre eso". De comprobarse que la firma es la de Casco despejaría las dudas de que el joven haya salido de la seccional.

Además, tras recobrar la lucidez, Casco pidió que lo llevaran en un móvil policial a la casa de su tía. Pero tras 50 minutos de dar vueltas en un patrullero (el recorrdio está grabado en el GPS) volvieron a la comisaría porque fue incapaz de ubicar la vivienda de sus familiares y lo dejaron ir. En la pesquisa, el fiscal Apanowicz entrevistó a los efectivos que estaban en la comisaría pero no lo hizo con los detenidos, a quienes habrían interrogado "personal de la Secretaría de Derechos Humanos y de la Defensoría General, aunque esas declaraciones no fueron remitidas a la fiscalía", indicó un vocero.

“Seguro fueron los policías”

“Algo le hicieron porque no tenía rostro”, aseguró Elsa Godoy, la mamá de Franco. “Fueron los policías, estoy segura, lo supe desde un principio. Creo que el fiscal sabía lo que pasaba y no me decía nada. Creyeron que me iba a quedar quieta, al punto que el forense me dijo que no había signos de violencia cuando yo ya había visto las fotos de Franco golpeado”, agregó. “Además, tenemos la versión de que un policía dijo que lo busquen en el Parque España. Hay muchas cosas que se dicen porque quieren salvar a la policía, pero voy a seguir hasta el final”.

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