Una multitud despidió al genial "Chespirito" en el estadio Azteca
México de luto.  Más de cincuenta mil personas dieron su último adiós a los restos de Roberto Gómez Bolaños. La gente se expresó con aplausos, banderas y disfraces.

Lunes 01 de Diciembre de 2014

Miles de personas se dieron cita ayer en el Estadio Azteca para dar el último adiós al actor, guionista y productor mexicano de televisión Roberto Gómez Bolaños, "Chespirito", quien murió el viernes a los 85 años en Cancún. Familias completas, niños y jóvenes caracterizados con los personajes de la Chilindrina, el Chapulín Colorado o Don Ramón, entre otros, brindaron múltiples aplausos y ondearon pañuelos blancos al arribo del cortejo fúnebre, al tiempo que coreaban "Chespirito, Chespirito".

En uno de los vehículos blancos que formaron parte del cortejo fúnebre iba la esposa de "Chespirito", Florinda Meza, la Doña Florinda, otro de los emblemáticos personajes que hicieron pareja con el Chavo del Ocho en la serie de televisión.

Florinda Meza ingresó primero a la cancha del estadio. De inmediato, las más de 50.000 personas que acudieron al gigante deportivo la recibieron con una gran ovación y al unísono se escuchó: "Se ve, se siente, el Chavo está presente".

Un grupo de niños vestidos como el Chapulín Colorado interpretaron algunos temas musicales, mientras algunas madres y sus hijos se fundían en un abrazo y lloraban. Otros ondeaban banderas en las gradas.

Una lluvia de aplausos se oyó cuando apareció en la cancha la carroza descubierta roja que transportaba el féretro de madera. La carroza dio una vuelta olímpica a la grama verde impecable. Los restos mortales de Gómez Bolaños arribaron al estadio a bordo de una cabina de acrílico colocada en un vehículo descubierto y decorado con un enorme corazón y la figura del Chavo del Ocho y su inolvidable tonel de madera en el que solía dormir.

El féretro con los restos mortales del guionista y cómico se instaló en el centro de la cancha, sede del tradicional equipo América, bajo una gran estructura metálica, rodeada con fotos de gran formato de "Chespirito".

"Pensé que la gente así no se muere", dijo Gilberto Romero, un hombre de 47 años que arribó con su esposa y sus tres hijos hasta el estadio. María Laredo, una mujer de 86 años, llegó con su hija Angélica Herrera, de 48. "Es muy chistoso, lo recuerdo de siempre. Se lo enseñé a mis hijos", dijo Laredo, mientras su hija añadió: "Nos ha marcado a muchas generaciones, le gustaba a mi mamá, me gusta a mí y hasta le gusta a mi nieto que tiene tres años".

Gómez Bolaños murió el viernes pasado en su casa de Cancún. El actor llevaba varios años con problemas de salud. En un homenaje que se le hizo en 2012 en el Auditorio Nacional de la capital mexicana, al que se sumaron 17 países del continente, estuvo en silla de ruedas y con un tanque de oxígeno.

Von Trier: el desafío de filmar sin drogas ni alcohol

El controvertido cineasta danés Lars von Trier reconoció que está tratándose de su adicción al alcohol y las drogas y, por ello, no sabe si será capaz de "hacer más películas". En una entrevista en profundidad con el diario "Politiken", el director de "Dogville" dijo se servía de las drogas y el alcohol para "entrar en un universo paralelo" que le permitía escribir sus películas. Por eso, le preocupa que, una vez sobrio, sólo sea capaz de hacer "filmes de mierda". Von Trier reconoció que la única película que escribió sobrio fue la polémica y sexualmente explícita "Nymphomaniac" (2013) y, por ello, tardó un año y medio en llevarla a cabo. Desde hace tres meses acude diariamente a las reuniones de Alcohólicos Anónimos por el bienestar de su familia, según aseguró. "No sé si podré hacer más películas. Y eso me preocupa", afirmó el cineasta de 58 años, que aparece con el torso descubierto en la portada del rotativo.