Miércoles 14 de Mayo de 2014
Una mujer que seguía los preceptos de los Testigos de Jehová murió ayer en un hospital de la ciudad de Córdoba, donde permanecía en estado de coma, tras haberse negado por escrito a recibir una transfusión de sangre, mientras su familia criticó a la justicia porque no resolvió "a tiempo" un amparo presentado horas antes del deceso.
El fallecimiento de Bárbara Falcón, de 30 años, se produjo a las 6.35 de ayer en el hospital San Roque a raíz de una úlcera intestinal.
Si bien la familia intentó en la madrugada que se le realizara a la paciente una transfusión para salvarle la vida, para lo cual presentó un amparo. Tras el fallecimiento de la joven, los familiares intentaron accionar contra el juez actuante, Marcelo Villarragut, quien rechazó la medida cautelar porque se trataba de la petición de una persona mayor de edad que había firmado ante escribano público su decisión, argumentando razones religiosas.
El juez basó su determinación en un fallo de la Corte Suprema de Justicia nacional de 2012, en el caso de Pablo Albarracín, al advertir que se trataba de un derecho personalísimo ante el cual la familia no puede apelar en contra del peticionante.
La abogada Emilse Lescano, representante de la familia de la mujer fallecida, cuestionó al magistrado porque no habían tenido "una respuesta de él a tiempo".
Lescano dijo que "a la 1.40 de hoy (por ayer) presentamos un recurso de amparo, en mesa de entrada, porque la mujer estaba en coma y necesitaba una transfusión. La sorpresa fue que la secretaria no pudo comunicarse con el juez, porque éste tenía el teléfono apagado".
La letrada remarcó que insistió "dada la urgencia del caso" y le manifestaron que se iban "a quedar en el lugar", ante lo cual la secretaria dijo que "no era necesario. Que se iba a comunicar y nos iba a llamar".
Tras señalar que luego del deceso se conoció la decisión del juez, Lescano indicó que "más allá de la resolución, nuestro planteo radica en no haber tenido una respuesta de él a tiempo, porque no se lo podía localizar por teléfono" y remarcó que si "un juez está de turno tiene obligación de atender el teléfono". En tanto, el director del hospital, Daniel Mercado, aseguró que una transfusión sanguínea era "clave y vital" para la mujer.
Mercado sostuvo que "era muy relevante y de una necesidad vital poder transfundirla", pero "como era Testigo de Jehová, los médicos que tenían a cargo su atención y los médicos legales hicieron la consulta de hasta dónde podíamos avanzar con una transfusión, porque los Testigos de Jehová están protegidos para negarse a recibirla".
La mujer padecía "una patología digestiva" que cursaba "con pérdida de sangre", un cuadro que implicaba "peligro de vida", por lo que era "indispensable la transfusión", añadió.
Pero la joven había firmado el 9 de marzo de 2013 un documento ante escribano que rechazaba ese tipo de asistencia.
"Respetuosos de esa decisión y amparados en el aspecto legal, la chica no recibió transfusiones y falleció a las 6.35", agregó.