Martes 01 de Septiembre de 2015
Sólo sencillas y pocas palabras para intentar alentar a que visitemos el Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino. Bello espacio que se abre a toda la población. Dejar el parque para caminar sus salas es entrar en otra realidad y esta vez la sorpresa será mayor al encontrarnos con un sector dedicado a mostrar documentación atesorada por las hermanas Cossettini que documentan la experiencia por ellas implementada en la Escuela Dr. Gabriel Carrasco entre los años 1935 y 1980. Cuadernos, dibujos, acuarelas, fotografías, libros y textos de y sobre Olga Cossettini nos emocionarán; y pinturas de Leticia nos darán la mano para reconocernos en ese pasado relevante. No es sólo el pasado que fluye, es la posibilidad de reflexionar y vernos —tanto maestros, profesores, estudiantes y comunidad— como protagonistas responsables de los procesos educativos actuales de los niños y jóvenes argentinos. Es este un momento de incertidumbres debemos saber que el futuro no se inscribe en nuevas medidas represivas, que la seguridad estará ligada a que cada argentino pueda soñar con un futuro, que tenga un proyecto de vida y que esta vida se desarrolle en barrios y escuelas dignas. Prometí pocas palabras: la muestra "El museo y la escuela. Legado de una experiencia local", puede ofrecer una posibilidad de diálogo que no debemos desaprovechar. Escuelas, familias, cooperadoras escolares, bibliotecas populares, clubes, tengan presente esta oportunidad de apropiarse por unas horas de este orgullo rosarino: el museo dirigido en esos años por el arquitecto Hilarión Hernández Larguía y el legado Cossettini. Imperdible. El museo ofrece visitas guiadas conducidas por sus curadoras, Sabina y Cyntia, que han puesto su profesionalismo y alma para ofrecernos el marco teórico motivador.
Amanda Paccotti / amanda_paccotti@yahoo.com.ar