Una mirada sobre la Argentina
Observando lo que está ocurriendo a nivel nacional actualmente entre el oficialismo y la oposición veo un claro ejemplo de lo que nos dividió siempre a los seres humanos cuando irreflexiblemente nos dejamos llevar por la bronca, nos hacemos incomprensivos, intolerantes y al fin irracionalmente estúpidos.

Martes 09 de Marzo de 2010

Observando lo que está ocurriendo a nivel nacional actualmente entre el oficialismo y la oposición veo un claro ejemplo de lo que nos dividió siempre a los seres humanos cuando irreflexiblemente nos dejamos llevar por la bronca, nos hacemos incomprensivos, intolerantes y al fin irracionalmente estúpidos. Como ciudadano común en estos momentos no comulgo con el oficialismo y tampoco con la oposición. Estoy seguro de que entre el oficialismo y la oposición existe un gran porcentaje de coincidencias en sus buenas intenciones que bien los podría unir por el bien de todos, pero se enfrentan en visiones diferentes más por bronca y ansias de ver quién gana en la pelea chica. El Poder Ejecutivo está muy lejos de tener la grandeza de aunar voluntades y no dividirlas. Esto es parte del gran problema actual, causante de la crisis de liderazgo que sufrimos. Sólo basta observar en cada una de nuestras familias para ver actitudes anárquicas en hijos de corta edad, que los padres con actitudes fascistas no sabemos resolver. Nuestra evolución personal nos llevaría a ser comprensivos, tolerantes, desarrollando empatía y mucho amor al prójimo. Pero esto obedece a un proceso de aprendizaje personal que debemos recorrer cada uno de nosotros. Nadie puede hacerlo por nosotros, cada uno debe trabajar en eso con la prioridad necesaria entendiendo que si cada uno de nosotros somos mejores cada día, mejoraremos el conjunto de nuestra sociedad y entre otras cosas, los argentinos dejaremos de ser individuos para transformarnos en ciudadanos.

Luis Roberto Juárez Moreno, ljuarezmoreno@citynet.net.ar