Viernes 09 de Octubre de 2009
Todo comenzó a las 9.30 del pasado 4 de agosto. Ruidos de maderas rotas de las ventanas y puerta de entrada de mi casa. Y empezaba el terror, porque caímos en la cuenta de que nada lo iba a detener. Mi hija y yo nos encerramos en un dormitorio de la planta alta y llamamos al 911. Mientras tanto, el sujeto recorría mi casa y se apoderaba de cuanto podía. Ante el temor de que también destrozara la puerta de nuestro dormitorio, salimos al balcón, pero en esa zona tan transitada y a pleno sol, nadie reparaba en nosotras. Y llegó la patrulla urbana junto con el móvil de la Comisaría Sexta. Al ladrón lo detuvieron dentro de mi casa, un sujeto de alrededor de 27 años con antecedentes delictivos. Agradezco profundamente en nombre mío y de toda mi familia, a quienes actuaron con profesionalismo y nos contuvieron con verdadera calidad humana. De patrulla urbana, gracias al cabo primero Luciano Araya, agente Laura Guerrero, oficial Rodrigo Cañal y cabo primero Hugo Quiroga. Y a todo el personal de la Comisaría 6ª. Sólo queda orar a Dios y pedir ilumine a nuestros gobernantes. Estoy triste, furiosa, impotente, por el país que heredarán mis hijos y mi nieto.
DNI 5.172.064