Martes 22 de Febrero de 2011
Hace más de un año fui víctima de violencia familiar, quedando atrás hematomas, insultos y humillaciones, donde fueron testigos mis hijos menores. En diciembre pasado, la Justicia de San Lorenzo le dio la tenencia provisoria de mi hijo mayor, con capacidades diferentes, al padre. Desde que nacieron hasta el día de hoy me encargo de mis hijos, los anoté como madre soltera con mi apellido y años después el padre los reconoció. Tienen mi cobertura social y me encargo de su tratamiento de rehabilitación y medicación, entre otras cosas, todo para mejorar su calidad de vida por su patología de base. Este es un ejemplo claro de que la Justicia es ciega porque no puede cometer semejante aberración. Si existe un Dios, que le haga ver y razonar este accionar a la jueza que dictaminó esto, porque espero que la misma dictamine sobre el futuro de mi hija de dos años. Las víctimas de violencia somos castigadas por la Justicia y los agresores son premiados por la misma ya que nunca me mandaron notificaciones para que me presentara a decir mi verdad. Si la violencia y la mentira vencen sobre la razón y la decisión de un juez, estamos perdidos. Le recuerdo a la jueza que la violencia contra la mujer constituye una violación a los derechos humanos y a las libertades, y es una ofensa a la dignidad humana. Debe tenerlo en cuenta a la hora de dictar sentencia en casos de tenencia de los hijos, porque antes de ser jueza se es mujer, y espero que no mire a su costado, ignorando tal situación. Aguardo la reflexión de la jueza que tiene en sus manos administrar nada más y nada menos que justicia. Ojalá pudiera tener la oportunidad de mantener un diálogo con ella y pueda entender la verdad de mis razones y la importancia de los hijos para una madre que vela con esfuerzo y lucha contra adversidades por el bienestar de ellos. Está demás decir que son el motor de mi vida y doy la vida por ellos.
DNI. 20.854.067