Una línea de pesquisa y un poco de paciencia

Viernes 14 de Agosto de 2009

Severo Tomatis vivía en una zona exclusiva, pero era un jubilado mercantil de un modesto pasar. Había trabajado en una concesionaria, era una persona muy relacionada y colaboraba con una cooperadora escolar.

Sus hijos contaron que su ingreso regular era de mil pesos y que quienes entraron a su casa acaso se hayan engañado pensando que por vivir en bulevar Oroño encontrarían a alguien acaudalado.

“No tengo más que palabras de gratitud hacia la gente de la seccional 2ª”, dijo Ricardo Tomatis. “El comisario Sergio Vergara fue el que primero llegó y nos dio contención desde que nos enteramos de esta tragedia. Ese día le imploré que esclarecieran el hecho. Me dijo que había elementos para trabajar y que haría lo que estuviera a su alcance, pero que todos debíamos tener paciencia. Por fortuna los resultados parecen haber llegado”, comentó.