Viernes 24 de Julio de 2009
El pasado lunes 20 de julio, me dirigí al Tribunal de Faltas del Distrito Centro porque recibí una multa por pasar un semáforo en rojo. Nunca había tratado con una jueza, creí que sería una persona cálida, agradable, con buenos modos y dispuesta a atender. Luego de sacar turno y esperar dos horas, lo primero que escuché al ingresar al despacho de la jueza fue un grito: "Pasó un semáforo en rojo, la foto lo indica". Intenté explicar que no fue por violar leyes de tránsito, ni falta de responsabilidad, ya que conduzco hace 15 años y no tengo ninguna falta; miré que nadie pasara para no poner en riesgo la vida de nadie y dado que otras veces recibí dos piedrazos en las ventanillas para robarme, seguí mi camino. Creo que muchos semáforos, en determinados horarios, deberían estar en intermitente para evitar robos. Escuché un segundo grito: "Si tiene miedo de salir de noche, quédese en su casa". Le dije que sentía que me estaba retando y no había intención de diálogo por parte de su señoría. Escuchamos el tercer grito (porque éramos tres, ya que había ingresado al despacho una empleada municipal): "Es mi forma de hablar". Faltó que dijera si no te gusta andate, es lo que hay. Le dije que mi voluntad era abonar la multa y escuché el cuarto grito: "Son 300 pesos o 10 cuotas de 30 pesos" . Le dije que abonaría los $163 en efectivo impresos en la boleta y me dijo que por pedir hablar con ella tenía que abonar los 300 pesos. Al salir del despacho de la jueza, un empleado municipal me llama, le comento el mal momento, maltrato, malos modos y tratando de excusar lo inexcusable me dijo: "Todos podemos tener un mal día", y agregó: "Muchos mienten para no abonar las multas". ¿Es necesario tratar mal a los ciudadanos que pagamos impuestos para que los distritos y el cargo de jueza existan? ¿Hay abuso de poder cuando nos reciben de mala manera como el intendente de El Bolsón que agredió al periodista de CQC? Al retirarme, una señora que escuchó los gritos me llamó y dijo: "Conviene pasar en rojo y pagar la multa antes de que te roben y pagar con la vida de uno". Deberían colocar cámaras de seguridad en las oficinas de ciertos funcionarios para observar la calidad de su desempeño y la vocación de servicio hacia el prójimo, que en este caso brilló por su ausencia. Y a la jueza, ¿quién la juzga?
Samanta Carossi Mariani, samancarossi@hotmail.com