Una jueza federal dijo que "el Ministerio de Seguridad no existe"
La jueza federal de Rosario Laura Inés Cosidoy vinculó el crimen de Roberto Pimpi Camino con el de la dirigente de las meretrices Sandra Cabrera, asesinada de un disparo en la cabeza en enero de 2004 y aún impune, porque "en ambas situaciones aparecen policías involucrados". Y aclaró que "basta recordar que Cabrera concurría a una parrilla a la que también asistía personal de la Policía Federal, de la policía de la Santa Fe y de Gendarmería y que, casualmente, Camino iba a un bar al que también concurrían uniformados".

Viernes 26 de Marzo de 2010

La jueza federal de Rosario Laura Inés Cosidoy vinculó el crimen de Roberto Pimpi Camino con el de la dirigente de las meretrices Sandra Cabrera, asesinada de un disparo en la cabeza en enero de 2004 y aún impune, porque "en ambas situaciones aparecen policías involucrados". Y aclaró que "basta recordar que Cabrera concurría a una parrilla a la que también asistía personal de la Policía Federal, de la policía de la Santa Fe y de Gendarmería y que, casualmente, Camino iba a un bar al que también concurrían uniformados".

Conocedora del tema de la droga en la ciudad tras haber presidido numerosos juicios en los que se ha condenado a narcos locales, Cosidoy agregó que no le consta "que Camino haya estado en el negocio del narcotráfico, pero sí que quería entrar" y recordó que "este señor tuvo mucho poder, creando compromisos u ofreciendo dinero por impunidad", por lo que allí "podría estar la clave de su homicidio".

En relación a Alejandro Angelito Negro Urquiza, el sargento vinculado al jefe de la policía provincial y detenido en el marco de la causa por el homicidio de Camino, la magistrada federal sostuvo: "Da la impresión de que este sargento fue el que consensuó la detención de Camino en Buenos Aires (después de que el barrabrava permaneciera prófugo algunos meses en el marco de la causa por el violento ataque a la sede de Newell’s Old Boys en enero de 2009), aunque no puedo dar fe de eso, es una impresión".

Quejas.En tanto, acerca del comisario Daniel Toledo, la magistrada relató que "mientras fue jefe de la policía de Rosario tuve una relación amable y funcional con él, sin inconvenientes, pero no creía que pudiera ser jefe de la policía provincial por los problemas de inseguridad que dejó aquí (por Rosario). No juzgo la honestidad, pero sí hubo muchas quejas por razones de seguridad".

Finalmente, Cosidoy sorprendió al apuntarle al poder político santafesino: "El Ministerio de Seguridad no existe. Tengo total desconocimiento de cuál es su accionar. Cada vez que hablo sobre algún tema me contestan con estadísticas, cuando me contestan. Si la compara con la gestión anterior, a nivel personal, creo que el anterior ministro se enojaba conmigo y decía cualquier barbaridad, pero es distinto a esta gestión, que directamente me ignora", sostuvo visiblemente ofuscada.