Una joven sueca recibirá en singular trasplante el útero de su madre
El anterior trasplante de este tipo tuvo lugar en Arabia Saudita en el 2000, cuando una mujer de 26 años que había perdido su útero debido a una hemorragia, recibió uno donado de una de 46 años de edad. Pero la receptora desarrolló problemas y el órgano tuvo que ser retirado después de 99 días.

Miércoles 15 de Junio de 2011

Una joven mujer sueca será protagonista de un pionero trasplante de útero, práctica médica que tendrá otra singularidad, la donante será su madre, según anunciaron ayer investigadores de la Universidad de Gotemburgo.

Esta técnica ha sido probada exitosamente en modelos biológicos animales, sin embargo, aplicarla en humanos conlleva riesgos como el rechazo del órgano, y en caso de que esto no se produzca, también es un reto hacer que un embarazo llegue a término.

Los médicos que practicarán esta intervención pionera señalan que el trasplante será muy complejo por lo inaccesible de la ubicación del útero y los largos vasos sanguíneos que será necesario reconectar.

“Será como maniobrar en un embudo”, comparó Mats Brannstrom, quien dirigirá el equipo de la Academia de Sahlgrenska, de Gotemburgo, a cargo de la investigación.

Sara Ottosson, de 26 años, será la receptora del útero de su madre Eva Ottosson, de 56. Aunque existe el riesgo de rechazo del útero donado, los médicos que estarán a cargo de la operación tienen esperanzas de que todo salga bien.

La intervención quirúrgica tardará seis horas, tres por cada paciente.

Eva se ha comprometido a participar, junto a su hija, en un programa para ser la primera en someterse a este procedimiento novedoso gracias al que Sara podría tener sus propios óvulos, que serían fecundados con esperma de su novio y luego implantados en su útero donado.

La operación se espera que tenga lugar en la próxima primavera en Suecia, en donde los médicos de Gotemburgo han estado evaluando a pacientes adecuados para este revolucionario proceso.

“Mi hija y yo somos personas muy racionales y ambas pensamos «es sólo un útero»”, dijo Eva, quien dirige un negocio de iluminación en Nottingham (Reino Unido). “Ella necesita el útero y si soy el mejor donante... bien, vamos allá. Lo necesita más que yo. He tenido dos hijas, por lo que me ha servido bien”, señáló.

El anterior trasplante de este tipo tuvo lugar en Arabia Saudita en el 2000, cuando una mujer de 26 años que había perdido su útero debido a una hemorragia, recibió uno donado de una de 46 años de edad. Pero la receptora desarrolló problemas y el órgano tuvo que ser retirado después de 99 días. Desde entonces, los conocimientos médicos han evolucionado y un equipo el Gotemburgo cree que ya se puede realizar un trasplante exitoso.

Sara, que vive y trabaja en Estocolmo, tiene el síndrome de Rokitansky-Küster-Hauser, que afecta aproximadamente a una de cada 5.000 personas, y supone nacer sin útero y sin algunas partes de la vagina. La causa es desconocida y ella se dio cuenta cuando era una adolescente y no comenzaba a menstruar.

“Soy profesora de biología y creo que el útero es sólo un órgano como cualquier otro. Mi madre me preguntó si no me parecía raro recibir el útero en el que yo me gesté y mi respuesta es no. Estoy más preocupada de que ella vaya a sufrir una gran operación”, dijo Sara.

Mats Brannstrom, que encabeza el equipo médico, explicó que un trasplante de útero sigue siendo una de las operaciones más complejas conocidas por la ciencia médica. “Técnicamente es mucho más difícil que el trasplante de un riñón, el hígado o el corazón. La dificultad es evitar las hemorragias y asegurarse de que los vasos sanguíneos son lo suficientemente largos como para conectarlos al vientre”, explicó.

Eva y Sara Ottosson, como informan los médicos, ya han sido sometidas a las pruebas rutinarias que se llevan a cabo para este tipo de operaciones. Los médicos esperan poder realizar el trasplante a principios del próximo año.

Tanto la madre como la hija han descartado los argumentos éticos de que Sara llevará a su bebé en el mismo útero donde ella misma fue gestada durante nueve meses. “Como madre, me han planteado todas estas preguntas: ¿ya lo pensaste bien? ¿sabes lo que estás haciendo? Esta es la única forma en la que mi hija podría tener un bebé”, dijo Eva Ottosson a la BBC.