Una joven camarera de un crucero murió en Brasil
Una tripulante del mini crucero MSC Armonía, de la compañía MSC Cruceros, falleció en la madrugada de anteayer en el puerto brasileño de Santos, litoral de Sao Paulo, a raíz de un cuadro respiratorio grave, y otros cinco tripulantes presentan síntomas similares, informaron medios locales.

Lunes 20 de Febrero de 2012

Una tripulante del mini crucero MSC Armonía, de la compañía MSC Cruceros, falleció en la madrugada de anteayer en el puerto brasileño de Santos, litoral de Sao Paulo, a raíz de un cuadro respiratorio grave, y otros cinco tripulantes presentan síntomas similares, informaron medios locales.

La joven Fabiana dos Santos Pasquareli, de 30 años, quien se desempeñaba como camarera, falleció en el hospital Ana Costa, en Santos (situada a 70 kilómetros de Sao Paulo), donde permanecía ingresada desde el pasado miércoles con un cuadro de trastorno respiratorio agudo.

Aún se desconocen las causas del deceso, que están siendo analizadas en un laboratorio de esa ciudad portuaria.

Según informó el centro de salud, otros cinco tripulantes de la misma embarcación fueron internados con los mismos síntomas que la joven fallecida, y su cuadro clínico es estable.

Sin diagnóstico. "Hasta el momento no tenemos ningún diagnóstico etiológico definido y las muestras fueron enviadas a laboratorios oficiales", informaron desde el hospital Ana Costa de Santos.

Durante varias horas, los cerca de dos mil pasajeros del crucero fueron impedidos de desembarcar en el puerto de Santos, mientras la Agencia de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) realizaba una inspección en la embarcación, que concluyó cerca del mediodía (hora local).

Según reportó a la página web del diario O Estado de Sao Paulo, uno de los pasajeros del crucero, que pidió no ser identificado, la embarcación partió del puerto de Santos el pasado 15 de febrero.

Tras pasar por Ilhabela, archipiélago localizado a 209 kilómetros al norte de Sao Paulo, regresó a Santos en la madrugada de anteayer, cuando se les avisó por parlantes que no podrían desembarcar y que todos los pasajeros entre seis meses y 50 años de edad debían recibir en forma obligatoria la vacuna triple viral, contra sarampión, parotiditis (paperas) y rubeola.