Una historia para reflexionar
En el Hospital Perrando, el más importante del Gran Resistencia, Chaco, a comienzos del año 1965, el entonces gobernador de la provincia, escribano Deolindo Felipe Bittel, peronista de la primera hora, inauguró un pabellón para los tuberculosos.

Lunes 14 de Septiembre de 2015

En el Hospital Perrando, el más importante del Gran Resistencia, Chaco, a comienzos del año 1965, el entonces gobernador de la provincia, escribano Deolindo Felipe Bittel, peronista de la primera hora, inauguró un pabellón para los tuberculosos. Recuerdo que todos los trabajadores del hospital (yo por entonces hacía guardias como partera) fuimos convocados al importante acto, además de las autoridades, radios y diarios. Luego de que la banda musical y los presentes entonáramos el Himno Nacional, en obligado silencio nos dispusimos a escuchar las palabras del señor gobernador, imaginando el interminable bla, bla, bla político que destacaría un accionar correcto y acertado. Para sorpresa de todos recuerdo sus palabras, que más o menos decían así: “Tengo la tristeza y el desagrado de venir a inaugurar esta sala para las personas enfermas de tuberculosis. Todos sabemos que la tuberculosis es una enfermedad social, originada en la falta de trabajo, vivienda digna y educación apropiada. En algo, o en mucho, venimos fallando desde hace mucho tiempo para que los altos índices de tuberculosis nos hayan obligado a crear esta sala exclusiva para su atención. El éxito de un gobierno no consiste en inaugurar salas como esta, sino en tener que cerrarlas por haber vencido una enfermedad social, evitable y en este caso previsible. Si la cierro antes de finalizar mi mandato, me retiraré satisfecho de haber cumplido con lo que le prometí al Chaco durante mi campaña electoral”.
Edith Michelotti

La historia de la estupidez

Leer “La historia de la estupidez humana” de Paul Tabori, es entender qué nos sucede como sociedad, sobre todo qué lugar ocupan aquellos que dicen ser los que gobiernan, legislan o cuidan la seguridad de los ciudadanos. El diccionario dice: “Estúpida es aquella persona cuyo accionar denota y produce graves consecuencias, por falta de inteligencia o entendimiento ético social”. Los sinónimos relacionados son:  absurdo, negligencia. Aclarando que el nivel educativo no tiene nada que ver con la probabilidad de encontrar más o menos estúpidos en un círculo vicioso. La estupidez es la fuerza más destructiva de la evolución humana, conocerla, comprenderla y aislarla es el modo más eficaz de combatirla, o de reducir sus terribles efectos. Para las personas racionales es muy difícil comprender la lógica del comportamiento irracional, ¿podría calificarse de perfecto a un mundo del que la risa estuviera ausente? Del mismo modo con la estupidez humana, pero aun sabiendo que no se puede eliminar totalmente, debemos convencernos de que no es invencible. Algunas personas nacen estúpidas, otras alcanzan el estado de estupidez y hay individuos a quienes la estupidez se les adhiere. Pero la mayoría son estúpidos no por influencia de sus antepasados o de sus contemporáneos, es el resultado de un duro esfuerzo personal. La estupidez reviste formas variadas como la mentira,  el orgullo, la vanidad, la incredulidad, el temor y el prejuicio, algunos sobresalen y resultan cabales y perfectos. Lógicamente, son los últimos en saberlo y se resisten a ponerse sobre aviso, pues la ignorancia de la estupidez les equivale a la bienaventuranza. La rutina suele confundirnos, cuando empezamos a soportar una inofensiva ligera dosis de estupidez, estamos subestimando la cantidad de ejemplares que nos rodea. La estupidez es el tipo de personalidad más peligroso que existe, cuando ellos entran a escena el cuadro cambia completamente. Ellos causan daño sin dejar ningún tipo de ganancias, la riqueza se destruye, la sociedad empobrece y el futuro se vuelve utopía.
Norberto Ivaldi

De geriátricos y psiquiátricos

Desde hace bastante tiempo se cambió el sistema de provisión de alimentos a los residentes de geriátricos y psiquiátricos provinciales, que relativamente funcionaba bien, por otro sistema privado que provee almuerzos y cenas preelaboradas, se calientan los platos en el lugar y se los sirven a los residentes. El resultado de este asombroso sistema es que una gran cantidad de residentes, muchos de los cuales no tienen familiares que los visiten, no se alimentan por tratarse de comidas no apetecibles, con cocinado excesivo, con aspecto poco atractivo. Por ende, esas personas al no ingerir este tipo de “alimentos o platos” se desnutren. Para solucionarlo, la misma empresa provee suplementos dietarios medicamentosos, para poder compensar la mala calidad de los alimentos. Sin embargo, los médicos y nutricionistas han notado pérdida de peso, en los análisis una importante disminución en las proteínas plasmáticas, y adelgazamiento, lo que significa lisa y llanamente desnutrición de ancianos en geriátricos y de enfermos en los hospitales psiquiátricos provinciales. Para más, hace poco un grupo de residentes del Hogar Jorge R. Rodríguez elevaron una dolorosa denuncia a la Defensoría del Pueblo respecto al maltrato que padecen. A pesar del alerta dado por los profesionales, desde hace unos dos años, no hubo ninguna respuesta ni modificación alguna. Entonces, ¿dónde están los derechos de los ancianos?
Jaime Kolinski
DNI 6.012.570

Buenos muchachos

En un eventual gobierno de Daniel Scioli la economía argentina será manejada por Miguel Bein, ex funcionario de Fernando de la Rua, y Mario Blejer, ex funcionario del Fondo Monetario Internacional. Ambos han manifestado que el dólar está retrasado (se viene la devaluación), que se deben reducir los subsidios (electricidad, gas, entre otros), que hay que negociar con los holdouts (se les pagará religiosamente a los fondos buitres) y que es necesario aumentar las reservas del Banco Central pidiendo créditos a los organismos internacionales (endeudamiento externo). Resumiendo: un fuerte ajuste basado en la más rancia ortodoxia de la derecha económica. Como a los kirchneristas tragarse todos esos sapos juntos puede provocarles males intestinales les aconsejaría que consulten a un especialista.
Juan Carlos Belligotti
  DNI 6.246.832  
Venado Tuerto
 

¿Qué pasa con la higiene urbana?

La cuestión de la absoluta impericia de parte de Higiene Urbana ha hecho que Rosario vuelva a ser un basural. Me cansé de llamar a Higiene Urbana en infinitas ocasiones para decir que los contenedores de la plaza Gurruchaga, donde están niños a riesgo de las ratas, no se vacía nunca. Sin respuesta. Los contenedores están rotos y sucios, con un hedor que se debe tratar bajo la ley de intereses difusos y en el Tribunal de Faltas porque no se puede vivir con tal inmundicia. Ni hablar de las calles por donde el barrendero pasa una vez cada muerte de obispo. Y los ediles, ¿para qué sirven si no andan por las calles? ¿No se supone que son elegidos para representarnos y pelear por nosotros, los ciudadanos de a pie? Llamé al bloque de Rosúa por este tema y me dijeron que eso no les competía a ellos, ni eso, ni las tapas de cloacas sin protección, ni los pozos enormes de las veredas, ni la falta de control de las motos que circulan por las veredas y que ya han chocado a gente que salía de su casa, ni mencionar la total ausencia de todo tipo de supervisión.
Mirta Coldorf
DNI 6.378.789

Usted falló, señora presidenta

La presidenta no se quiere parecer a los países del norte. Y a quién entonces. Quizás se quiera parecer a algún país donde los chicos se mueran de hambre como en Chaco, o algún país donde los gobernantes transformen a las democracias en monarquías y se perpetúen en el poder por décadas. Me gustaría que nos pudiéramos comparar con países con sistemas educativos como los nórdicos, y no que tengamos un Ministerio de Desarrollo que regala libritos con la imagen de la presidenta. Sería interesante que nos puedan comparar industrialmente con países como Alemania, y no que nos mientan con la industrialización nacional y le pongan una oblea a un celular que lo único que tiene de nacional es el paquete. Olvidaba que la presidenta ya nos comparó con Alemania, tenemos menos pobreza que Alemania. Seguramente todos los países tienen sus problemas, pero no estamos en condiciones de compararnos con nadie. Desde qué lugar se sienta nuestra presidenta a dar lecciones al mundo. Nuestra presidenta, que nos miente todos los días a sus gobernados, le da lecciones al mundo. Nos miente porque tenemos un instituto de estadísticas que miente, que no entrega una sola cifra confiable. Señora presidenta, no quiero ser como ningún país de Europa, pero tampoco quiero vivir en una Argentina como la que usted hizo. Y la hizo usted, porque desde su manejo autoritario del poder nadie se animó a contradecirla. Y somos muchos los que no quieren vivir en una Argentina como la que hoy tenemos. Su obligación es gobernar para los 40 millones, y si somos muchos los que no queremos vivir en una Argentina así, señora presidenta, usted falló.
Martín Klaric
DNI 26.977.043
Leones (Córdoba)

Un gracias enorme

La mayoría del tiempo sentimos que vivimos en una sociedad donde nada parece funcionar, donde  aun los trámites más sencillos pueden resultar engorrosos, y donde muchas veces los encargados de brindar soluciones, en lugar de hacerlo parecen complotarse para crear obstáculos y complicaciones. Es en este contexto que encontrar instituciones que cumplen verdaderamente con sus funciones, que brindan respuestas rápidas y que lo hacen además de una manera amable y contenedora resulta realmente una grata sorpresa que merece ser destacada y compartida. Es el caso de la obra social Osmata, dependiente del Sindicado de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) Filial Rosario, que nos ha brindado su más amplio respaldo en momentos en que realmente lo necesitamos.  Sólo a modo de ejemplo destacamos que Osmata nos autorizó los estudios de alta complejidad en el mismo día en que los mismos fueron presentados, y que muestran su mejor predisposición a la hora de afrontar el tratamiento necesario, todo lo cual sorprende incluso a los propios especialistas. Es por eso que deseamos hacer público nuestro sincero agradecimiento al señor delegado sindical, a los médicos auditores, a todos los doctores, quienes no sólo respondieron con la celeridad que requería el caso, sino que se mostraron además interesados en su evolución desde lo humano, y especialmente a Mariela y todas  las empleadas de la obra social que nos reciben siempre con amabilidad y solucionan instantáneamente todo lo que tienen a su alcance. A todos ellos gracias por hacernos un poco más fáciles las situaciones de la vida que no lo son tanto y por demostrar así que con buena predisposición y voluntad se logran resultados realmente positivos.
María Florencia Becerra
 DNI 23.035.711
Fernando Diego Vitali
DNI 27.040.951