Miércoles 26 de Octubre de 2011
"Los tres mosqueteros" regresan en una nueva adaptación del clásico de Alejandro Dumas. El responsable de llevar a las famosas creaciones de la literatura francesa fue el director Paul W.S. Anderson, que además lo hizo en una megaproducción 3D con la misma tecnología que utilizó James Cameron en "Avatar".
Los personajes protagónicos son Athos, Porthos y Aramis, a cargo de Orlando Bloom, Christopher Waltz y Ray Stevenson, tres espadachines de élite al servicio del rey de Francia como sus mejores mosqueteros.
En esta versión de la clásica aventura de Alejandro Dumas, el joven y temperamental D—Artagnan, interpretado por Logan Lerman, se une a tres veteranos guerreros para evitar que el malvado Cardenal Richelieu se apodere del trono de Francia y lleve a Europa a la guerra.
Como parte del plan contra Richelieu, Athos, Aramis y Porthos se apoderan de los diseños de una aeronave de una bóveda de alta seguridad de Venecia que era parte de los planes del cardenal. Pero el sabor de la victoria les dura poco. Su hermosa cómplice, Milady, el personaje a cargo de Mila Jovovich, engaña al trío y le vende los diseños a un mejor postor, el despreocupado duque de Buckingham, lo que resulta en un golpe fuerte para los maestros de la espada.
Actualización. Según explicó Anderson, su objetivo fue actualizar el relato clásico. "Definitivamente, la idea fue modernizar «Los tres mosqueteros», sin entorpecer la diversión que supone rodar una película de época. Pero en nuestra película los corsés y los sombreros de plumas no son el principal centro de atención. Nuestra versión es además una avalancha de acción, romance y aventuras".
Fue el productor Jeremy Bolt quien contactó a Anderson. Bolt ya había confiado en él para la saga de "Resident Evil", también protagonizada por Jovovich, la bella esposa de origen ucraniano del realizador.
Anderson cobró notoriedad en su Inglaterra natal cuando filmó Shopping (1994), con un en ese momento desconocido Jude Law y Sean Pertwee. La película contaba el descontrol de una banda de ladrones que cometía sus asaltos estrellando autos contra vidrieras. El film fue censurado en algunas salas del Reino Unido y en los Estados Unidos se lanzó directamente en video, lo que le garantizó una súbita celebridad.
Así fue como "Shopping" le abrió las puertas de Hollywood. Anderson comenzó una serie de filmes basados en videojuegos y poco tiempo después filmó "Mortal Kombat: La Película (1995)" y dirigió a Kurt Russell en "Soldier" (1998).
En 2002, asociado con Bolt, realizó una nueva adaptación de "Resident Evil" (2002), que dio lugar a una taquillera saga. También escribió y dirigió "Alien vs. Depredador" (2004) y "Death Race" (2008), con Jason Statham y Joan Allen.
Tecnología. Para realizar "Los tres mosqueteros 3D" Anderson utilizó las cámaras creadas por el director James Cameron y el director de fotografía Vince Pace, llamado Cameron-Pace Group (CPG), quienes desarrollaron el sistema de cámaras estereoscópicas Fusion 3D, con las que rodaron la multipremiada "Avatar".
El proyecto es el tercer que intenta Hollywood. Esta versión sucede a una de 1993 protagonizada por Chris O'Donnell, Kiefer Sutherland y Charlie Sheen, y otra de 1973, con Michael York, Richard Chamberlain, Christopher Lee, Faye Dunaway y Charlton Heston.
"Los tres mosqueteros" fue publicada por primera vez en forma de series para la revista Le Siècle entre marzo y julio de 1844. Dumas afirmó que para su creación se basó en manuscritos que él descubrió en la Biblioteca Nacional de Francia.
Uno de sus referentes habría sido el libro "Mémoires de Monsieur d'Artagnan, Captain Lieutenant de la Première Compagnie des Mousquetaires du Roi" (Memorias de Señor D'Artagnan, Teniente Capitán de la Primera Compañía de los Mosqueteros del Rey), editado en Alemania, alrededor del año 1700.
Las aventuras creadas por Dumas, tres siglos después, siguen alimentando la imaginación de una generación.
Clásico renovado
El director Paul Anderson, optó por una versión fantástica del clásico de Alejandro Dumas en la que aparecen máquinas voladoras y armas más que improbables en el siglo XVII, y en la que abundan tanto los puñetazos como los elegantes duelos de espadachines, además de la lealtad y el honor.