Miércoles 16 de Diciembre de 2015
En pocas palabras quiero resaltar los valores de nuestra juventud, muchas veces puesta en duda o cautivas del silencio. Como si las buenas obras emprendidas por nuestros jóvenes no existieran o no tuvieran importancia. Durante este año, un grupo de jóvenes de entre 16 a 18 años, alumnos del colegio "Sor María Josefa Roselló Nº 2002" de barrio Godoy, realizaron diferentes acciones. Primero, visitaron niños de hogares de tránsito, jugaron, le entregaron ropa y juguetes que juntaron para tal fin. Luego, hicieron algo similar en el asilo de ancianos. Y en esta oportunidad, próximo a esta Navidad, armaron cajas de productos comestibles y navideños para entregar antes de las fiestas a personas que se encuentran solas y viven en la calle. Dentro de ese grupo de adolescentes, está mi hija Sol. Es un orgullo para mí lo que cada uno de estos jóvenes ofrece a nuestra sociedad, como un simple ejemplo que muchos deberíamos imitar. Mi más sincero agradecimiento a todos los miembros de la institución escolar, que los incentivan y se esfuerzan por demostrar que siempre hay cosas por hacer. Mis felicitaciones a cada uno de los jóvenes que participan en estos proyectos. Sería una satisfacción que estas actitudes se dieran a conocer públicamente para que muchos otros se sumen y comprendan que aún, desde su lugar, pueden ser protagonistas de un mundo mejor.
Mario Marcelo Villalba / DNI 20.923.627