Miércoles 29 de Agosto de 2012
Es difícil escribir algo distinto sobre el tema boliches, pero los funcionarios municipales siempre agregan algún condimento nuevo, esta vez indignante. Dice el subsecretario de Prevención y Seguridad Ciudadana Luis Baita: "El registro de oposición frenó nuevos espacios de diversión y claramente es una cuestión que hay que revisar". O sea, como dice el título de la nota, quieren limitar la acción de los vecinos. Quienes viven en la zona de Esperanto mostraron una fuerza y una participación que debemos felicitar y no desalentar como sugiere el funcionario designado por la intendenta para armar la propuesta a llevar al Concejo. Los vecinos decidieron que dicho emprendimiento perjudicaría su calidad de vida y su derecho al descanso, y sobre todo demostraron que no confían en los controles municipales. Como vecina de boliches les doy la razón. En lugar de desalentar la participación ciudadana deberían pensar que si los controles fueran efectivos, exhaustivos y eficientes y las ordenanzas se cumplieran, no habría razón para oponerse. Yo vivo en Tucumán y San Martín y no tuvimos el derecho a oponernos a una confitería bailable que viene renovando la habilitación hace años a pesar de infinitos cambios de dueño, importantes reformas en el local (de las que Obras Particulares se enteró cuando finalizaron), y de estar en la misma manzana del Pami l. Derechos adquiridos que los vecinos no tenemos. Sigue Baita: "Hay que buscar un equilibrio entre el derecho al descanso y el interés por los espacios de diversión". Hermosas palabras. Hasta ahora fracasaron, y lo que proponen para lograrlo no nos deja lugar para el optimismo: modificar rubros (o sea blanquear la tergiversación), nuevas zonas de radicación, mayor oferta para menores, ampliación del horario, más días de funcionamiento, modificaciones al registro de oposición para que los vecinos no puedan decidir, y la convocatoria sólo a los empresarios, a los vecinos no nos invitaron. Si fuera un partido de fútbol: boliches 7, vecinos 0, todo en contra, goleada histórica. Ya está bien clarito para qué equipo juega la Municipalidad; ahora veremos para qué equipo juegan los concejales.
Marta Naveira