Domingo 20 de Junio de 2010
Ahora que ya están rondando nombres, candidaturas y alianzas para las elecciones presidenciales del 2011, considero estimulante para el progresismo la fórmula Binner-Sabatella como referentes de una propuesta política propositiva avalada por años de gestión, donde se fueron gestando cambios relevantes en favor de la población, construyendo ciudadanía. Me parece de vital importancia referenciar una cultura política que se diferencie del canibalismo político de la oposición (radicales en todas sus variantes, peronistas federales, partidos de derecha y de la izquierda testimonial), donde todo lo que realiza el gobierno está mal o está teñido de clientelismo, como así diferenciarse del esquema caudillista provincial que encarnan los Kirchner quienes administran los recursos del estado con la discrecionalidad de un patrón de estancia. Creo que se debe valorar aquellos gestos de gobierno que han permitido cambiar el status quo heredado de los noventa (ley de medios, asignación universal, nacionalización de los aportes jubilatorios, juicio y castigo a los criminales de la dictadura, defensa de la industria nacional), como alertar sobre aquellas cuestiones que continúan sin modificarse, por ejemplo la entrega de los recursos naturales (gas, petróleo, oro), el privilegio del sector financiero, la contaminación de la explotación minera a cielo abierto, el monocultivo sojero, la injusticia social, la corrupción estructural, la ausencia de una política ferroviaria y otros temas. Estoy convencido de que a nivel nacional no sería bueno una alianza con el radicalismo, único partido en el mundo que expulsó de por vida a un dirigente por traidor y lo vuelve a reincorporar por haber traicionado nuevamente. Basta recordar cómo le fue al Frepaso cuando se convirtió en furgón de cola de De la Rúa. Seguramente el camino será más largo, al Frente Amplio de Uruguay le llevó muchas décadas llegar al poder, pero los atajos conducen al precipicio.
Mario F. Romeu, DNI 14.287.243