Miércoles 25 de Mayo de 2011
El 25 de mayo de 1810 un grupo de hombres residentes en aquella pequeña ciudad portuaria de Buenos Aires se vio forzado a formar una junta de gobierno debido a la llegada de noticias de que las fuerzas del ejército francés de Napoleón habían derrocado y encarcelado al rey de España. Así, sin el rey a quien se prometía siempre fidelidad y que ejercía un poder económico asfixiante, absolutista y monopólico, se pudo llegar al momento de romper las cadenas de sometimiento bajo el grito sagrado de libertad e igualdad. Mariano Moreno fue el indicado para que en la primera publicación de las ideas revolucionaras el 7 de junio de ese año aclarara el entendimiento y promoviera la fidelidad, patriotismo y fervor. Así se llegó el 9 de Julio de 1816 al Acta de la Independencia firmada en Tucumán que legalizó lo proclamado y que necesitaba el general San Martín para realizar su gran gesta libertadora siendo su objetivo derrocar el virreynato de Lima que mantenía sometido todo el norte y era una cruel amenaza. Todo el gauchaje constituye nuestra identidad cultural que subyace bajo todas las diversas culturas que trajeron los barcos cargados de inmigrantes y que prometían respetar las leyes dictadas bajo el amparo de nuestra Constitución, que es ley suprema. Todos los habitantes de este suelo argentino tenemos que tener presente que el derecho de cada uno termina donde comienza el derecho de los demás.
Susana Margarita Brack, DNI. 2.438.651