Una familia rusa mató a 30 personas en 6 años
Entre sus víctimas hay policías, cazadores, vendedores e incluso niños. "Ibamos a asaltar como otros iban a trabajar a la oficina".

Domingo 22 de Septiembre de 2013

Policías, vendedores, cazadores e incluso niños fueron víctimas de una familia del sur de Rusia que habría matado a hasta 30 personas. Los detalles de sus crímenes provocan escalofríos. Pero casi más inconcebible resulta la indiferencia de Inessa Tarverdiyeva, maestra de un jardín de infantes de 46 años, su marido Roman Podkopaev (de 35) y su hija Viktoria (de 25), los miembros de la "familia asesina", como la denominan los medios rusos.

"Asesinar se convirtió en algo cotidiano. Ibamos a asaltar como otros van a trabajar a la oficina", relató con total tranquilidad Inessa durante el interrogatorio policial.

La pareja, que tuvo como cómplice a la hija del primer matrimonio de Inessa, parece haberse movido por la codicia y la venganza. Sus asesinatos se remontan a 2008, y la primera víctima fue el ex amante de Inessa.

"Hasta ahora se demostraron nueve muertes", explicó a la agencia DPA Galina Gagalayeva desde la comisión de investigación de la ciudad de Rostov, del Don. "Pero no puede descartarse que la familia tenga en su conciencia todavía más víctimas", agregó.

La policía apenas daba crédito en un primer momento al alcance de los crímenes. Pero durante un interrogatorio en el lugar de los hechos, esposada y con una pistola de imitación, Inessa recreó cómo disparó a una de las víctimas. "Nosotros estábamos aquí. Y yo le disparé en la cara", explicaba en un video policial. "Soy una criminal nata", aseguró.

Joyas, vodka, electrónica, la familia robaba y asesinaba para conseguir casi de todo. "Matamos a policías por sus armas y a otras personas por su dinero", explicó Inessa. Sus botines los escondían en casa de un amigo policía. Tanto éste como su mujer encubrieron a Inessa, Roman y Valentina durante años. Ahora esa pareja está también en prisión.

El final de este horror no llegó hasta el pasado domingo 8.A las 4 de la mañana (hora local) la policía de la ciudad de Rostov, que buscaba a los atacantes de un hombre, percibió luces de linterna en medio del bosque. "¿Están aquí por nosotros?", gritó una voz de hombre antes de comenzar a disparar. Era Roman, que abatió a un policía antes de ser alcanzado y caer muerto. Su hijastra Valentina resultó herida y fue apresada. Horas después detuvieron también a Inessa, poniendo así fin a la sangrienta carrera de la "familia asesina".