Lunes 02 de Agosto de 2010
La comunidad awá salió de la selva brasileña y marchará durante tres días para demostrar que existe y exigir que su tierra, situada en el estado de Maranhao, al este de la Amazonia, sea protegida frente a la invasión de madereros y colonos.
"Existimos: tierra y vida para los cazadores recolectores awá", es la consigna de la movilización organizada por agrupaciones por los derechos de pueblos originarios de Brasil y de la Iglesia Católica de la región.
Muchos de los más de cien originarios que participarán de la marcha saldrán por primera vez de la selva en la que viven.
La protesta tendrá lugar en Ze Doca, una localidad cercana a la tierra de los awá. Este acontecimiento se produce como respuesta a declaraciones del alcalde de la ciudad en las que niega la existencia de los awá.
La comunidad es uno de los dos pueblos aborígenes nómades cazadores recolectores que quedan en Brasil. Más de 60 awás no tienen contacto con foráneos y se hallan en grave peligro por los madereros ilegales.
Las tierras de los awá han sido legalmente reconocidas, pero sus miembros fueron amenazados por madereros que abren
caminos hacia la selva y por colonos que cazan los animales de los que los awá dependen.
Un juez federal dictaminó en junio de 2009 que todos los intrusos debían abandonar el territorio de los awá en 180 días. Pero la sentencia fue suspendida, y la deforestación y las invasiones van en aumento.