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Una enfermedad transmisible

Domingo 04 de Enero de 2009

La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmisible, prevenible y curable, causada por un virus y transmitida por los mosquitos Aedes Aegypti y del género Haemagogus.
  Las manifestaciones clínicas de la infección son muy variables y van desde las formas asintomáticas, pasando por modalidades leves con sintomatología inespecífica, hasta la fiebre hemorrágica clásica de alta letalidad.
  El período de incubación varía de 3 a 6 días después de la picadura del mosquito infectado. En general, la forma clásica se caracteriza por una enfermedad sistémica grave de alta letalidad.
  La evolución de la enfermedad puede incluir tres periodos clínicamente evidentes: de infección, que corresponde al inicio de los síntomas; de remisión, que puede durar de 2 a 48 horas, y de intoxicación, que en aproximadamente 15 a 25 por ciento de los casos las señales aparecen en forma más grave. La letalidad de los procesos que se desarrollan a este período es de 50 por ciento.
  La fiebre amarilla se transmite de un primate enfermo (mono) a un individuo sano a través de un agente, el mosquito Aedes Aegypti.
  Los síntomas de la enfermedad son: fiebre alta repentina, piel y mucosas amarillas, manifestaciones hemorrágicas y sangrado espontáneo de mucosas.
  Se diagnostica identificando los signos y síntomas, y a través de un examen específico en sangre. No existe tratamiento específico para la cura.
  Hasta la semana 14ª de 2008 los efectores de la provincia aplicaron 35.551 dosis de vacuna contra la fiebre amarilla.

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