Jueves 11 de Noviembre de 2010
El 30 de octubre pasado tuve un accidente gravísimo en el ojo izquierdo. Recurrí al Hospital Centenario y me atendió en la guardia el oftalmólogo Emilio Sadeveze, el cual me contuvo con dedicación y amor. Pero a pesar de la desgracia tuve la suerte de encontrarme con la doctora Carolina Nolinaro y el doctor Ignacio Racedo Aragón, dos oftalmólogos que me operaron al día siguiente con tanto empeño, dedicación, amor a su profesión digno de destacar. Ellos me salvaron el ojo. Gracias a esas manos maravillosas, gracias a esos dos profesionales que son un ejemplo para muchos jóvenes doctores. No tengo palabras, no existen palabras para agradecerles, nunca los voy a olvidar, merecen una distinción especial.
Miriam Duarte,
DNI. 10.864.058