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Una discreta última prueba de Central antes de arrancar el torneo frente a Quilmes

El Canalla cerró su preparación de cara al inicio del Torneo Final con un pobre empate sin goles frente a Talleres. Central un partido ante su gente antes de arrancar el torneo Final.

Domingo 02 de Febrero de 2014

Ya es tiempo de conclusiones. Otros 90 minutos de fútbol pasaron a formar parte de la historia y desde ese mojón debe partir Miguel Angel Russo. Central tuvo lo que quiso (un partido ante su gente antes del inicio del torneo Final) y, como todo amistoso, el resultado es prácticamente anecdótico, aunque desde ese costado también se debiliten y fortalezcan las sensaciones. Qué decir de lo de anoche, sin que haya grandes referencias en las cuales apoyarse. Están los antecedentes de lo que sucedió contra Independiente y, fundamentalmente, ante Belgrano, y en ese aspecto se notó una clara involución por parte del equipo canalla.

Esta vez el rival era de menor fuste que los anteriores. Así y todo, a Central le costó horrores marcarle la diferencia. Sólo lo hizo desde lo que fue la tenencia del balón, que estuvo más en poder del local. Pero no más que eso. Es que con la otra parte del libreto quedó en deuda. Aquí no hubo demasiado juego, claridad y, mucho menos, contundencia.

La monotonía en el juego fue el común denominador. No hubo nadie que pudiera romper el molde. Ni siquiera Carrizo, hasta aquí, el jugador más desequilibrante en la etapa preparatoria. Es que Méndez nunca pudo calzarse el traje de conductor y eso fue un verdadero inconveniente. Algunos destellos de Encina en el complemento, pero no más que eso.

El gran aprobado de ayer corrió por cuenta de la zaga central. Sin un Talleres que complicara demasiado, Donatti y Magallán se transformaron en los futbolistas más regulares de un equipo que pareció no pisar el acelerador a fondo, pero que así y todo, se estancó respecto a lo que venía mostrando.

En lo que tiene que ver con el partido propiamente dicho, Central fue más y tuvo sus oportunidades. Un cabezazo de Abreu que terminó en las manos de Aguiar (31') y un remate de media distancia de Encina que también tapó el uno cordobés fue lo que mostró el canalla en el primer tiempo.

Y esa exposición futbolística a cuenta gotas tuvo su correlato tras la vuelta de los vestuarios, donde un disparo del Sapito desde afuera se fue apenas alto y otra arremetida del volante canalla que terminó con un centro inofensivo fue lo más saliente.

Los cambios en la ofensiva cambiaron poco las cosas. Castillejos y Luna no se lucieron ni tampoco el equipo les permitió que se lucieran dentro de la zona de sentencia. Y así, en medio de esa apenas discreta puesta en escena, se fueron consumiendo los minutos para que los 90 que le pusieron fin a la preparación canalla pasaran a la historia.

Conclusiones siempre hay para sacar. De los buenos resultados y de los otros. Acá no fue ni una cosa ni la otra. Sí un punto de partida para la carrera que incluirá la sumatoria de puntos. Lo que se viene es ni más ni menos que la hora de la verdad. Por eso para Central, esto fue todo.

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