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Una cooperativa ya recuperó para biodiesel 30 mil litros de aceite usado

La meta es llegar a los 50 mil y que el combustible logrado se utilice en los colectivos de la empresa municipal Semtur.  

Miércoles 09 de Enero de 2013

Se trata de un paso importante en un camino que recién empieza y que, a largo plazo, apunta a sustituir el combustible fósil por biocombustible: la empresa de transporte municipal, Semtur, utilizará biodiesel elaborado con aceite usado en frituras que recolecta una cooperativa de recicladores en 60 bares y restaurantes de la ciudad. Hasta ahora el emprendimiento logró acopiar 30 mil litros, pero la meta es llegar a junio con 50 mil.

Se trata de un proyecto con doble objetivo: dar trabajo a más familias rosarinas y a la vez cuidar el medio ambiente, ya que un solo litro de aceite vertido al río contamina un millón de litros de agua y de hecho el biodiesel emite entre 40 y 80 por ciento menos de gases de efecto invernadero que el combustible fósil. El avance se formalizará gracias a la firma de un convenio con la Semtur y la Cooperativa de Trabajo Reciclado Rosario Sur que presidirá mañana la intendenta Mónica Fein.

En rigor, se trata del primer cumplimiento de una ordenanza que ya lleva casi 5 años "dormida", recordó ayer el concejal radical Jorge Boasso, autor de la norma que en abril del 2008 creó el Programa de Biotransporte destinado a transformar aceite vegetal usado (lo que se conoce con la sigla Avus) en biodiesel para utilizarlo en el transporte público local.

En concreto, recordó la subsecretaria de Economía Solidaria, Susana Bartolomé, el trabajo de esta cooperativa —que genera 16 empleos directos— comenzó el año pasado, lapso en el que lograron juntar 30 mil litros de aceite vegetal usado que cedieron 60 locales gastronómicos en el marco de la responsabilidad social empresaria. El trabajo, explicó después el presidente de la cooperativa, Daniel Hernández, empieza por la recolección del aceite local por local (la mayoría de ellos ubicados sobre Pellegrini y en Pichincha), para lo que disponen de cuatro vehículos y una bomba.

Luego llega el momento del acopio, que realizan en un tanque de 28 mil litros, 40 tambores y varios bidones, en la planta de Alem al 3900 que comparten con otra cooperativa de recicladores, Esperanza Zona Sur. Allí proceden a un primer filtrado y más tarde trasladan el líquido a la empresa G-Tek, de Pérez, responsable del resto del proceso que termina con la obtención del biodiesel. La meta, arriesgó Hernández, es llegar a "adquirir una plantita de elaboración propia", por ahora sólo un sueño.

En el hogar. El coordinador del Programa de Reciclado de Residuos que depende de Economía Solidaria, Claudio Rizzo, adelantó que en unos meses se trabajará en un ambicioso "proyecto piloto de recolección domiciliaria".

Lo que se dice una apuesta fuerte dada la complejidad de la logística, pero a la que podría jugarle a favor el hecho de que nadie sabe a ciencia cierta cómo deshacerse del aceite ya usado en frituras, que no sólo contamina, sino que corroe y hasta suele obturar las cañerías.

"Y obviamente el perjuicio es mayor a escala ciudad", afirmó Rizzo, para recordar que el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti, que colabora con el proyecto), estima un consumo anual de 15 litros de aceite per cápita, lo que a nivel de todo Rosario supone la estrafalaria cifra de 15 millones de litros desechados al año.

De todos modos, Bartolomé definió a la iniciativa como un "inicio" que demanda un "fuerte componente de compromiso" y de conciencia, y que en breve permitirá incorporar a más familias.

Ajustar la normativa

El presidente de la cooperativa, Daniel Hernández, contó que hace falta ajustar la normativa en materia de biocombustibles porque ya hay algunos “vivos” que incluso llegan de afuera de la ciudad, disputan el aceite usado a los recolectores y llegan a ofrecer hasta 70 centavos por litro a los comerciantes.

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