Viernes 10 de Septiembre de 2010
"La reimplantación de la figura del infanticidio es una conquista del movimiento de mujeres, más allá de que algunos sectores planteen esta cuestión como una forma de sumar votos. Esto demuestra que fue un error la derogación del infanticidio en 1994, que fue justamente pedida por sectores vinculados a los grupos de mujeres, que decían que era un resabio del machismo", opinó ayer Mariana Vargas, ex abogada de la joven jujeña Romina Tejerina, condenada en 2005 y detenida por matar a su beba recién nacida.
"Me parece que la libertad de Romina se va a lograr dentro de poco porque en derecho penal se aplica la ley más benigna, aunque sea posterior a la condena. Ahora hay que interponer un recurso de revisión. Sin dudas esto es una alegría porque fueron muchos años para lograr un cambio legislativo en estas sociedades en las que cuesta tanto y es una reparación para todas las Rominas que son castigadas en demasía", sostuvo Vargas desde Jujuy, en diálogo con La Capital.