Una ciudad en dificultades
Rosario se encuentra estancada en significativos frentes. Es imposible combinar parálisis de obras y servicios públicos con urgencias ciudadanas o con ineptitud de quienes conducen la ciudad.

Miércoles 23 de Enero de 2013

Rosario se encuentra estancada en significativos frentes. Es imposible combinar parálisis de obras y servicios públicos con urgencias ciudadanas o con ineptitud de quienes conducen la ciudad. Estos últimos siguen planificando y aprobando obras sobre áreas costeras (cemento, acero, vidrio, parquizaciones, mucho para ver). Todo flamante, bonito y agradable a la vista. Bienvenido sea todo lo nuevo pero yo priorizo necesidades insatisfechas debajo de la superficie: hora tras hora se producen repentinos hundimientos en arterias pavimentadas o repavimentadas, se parten bocas de tormenta, vetustos cables que transportan energía subterránea se recalientan y revientan, empalmes y cajas de conexión bajo nivel se inundan y salen de servicio. Vastas zonas céntricas y periféricas se quedan inexplicablemente a oscuras frente al imparable incremento de consumo por altas temperaturas. Es imposible pensar que podamos seguirle el ritmo a las roturas de centenarias cañerías pluviocloacales cada día mas comprometidas y recargadas. Estas reparaciones y recambios no son permanentes porque el tramo cambiado empalmará con otro tramo que ya está para reparar.Además, Rosario está sufriendo transformaciones alarmantes en su idiosincrasia: el número de asesinatos va in crescendo según pasan los años. Causa principal de asesinatos son ajustes de cuentas entre miembros del circuito narco y el ineficaz accionar de nuestra policía al respecto. Este mortal comercio es de carácter federal y debe contar con urgente colaboración de fuerzas nacionales para enfrentarlo. La violencia entre barrabravas se trasladó sin explicación desde la cancha a la ciudad, arruinándola y enchastrándola groseramente desde el anonimato. Y la calesita sigue dando vueltas.Y la intendencia anuncia con bombos y platillos una serie de obras que ni bien iniciadas se suspenden hasta nuevo aviso (hay muchos ejemplos de ello). Y los corralitos se siguen multiplicando como hongos alrededor de tremendos pozos. Y los sufridos hogares de la periferia se ven privados de agua, energía, desagues, viviendas. Y el gobernador sigue rascando la olla para juntar fondos en vez de ir a Buenos Aires y pegar un buen par de gritos en la oficina de algún burócrata que frena ayuda para nuestra provincia, la invencible Santa Fe. Y si seguimos así me convenceré que las primeras líneas de esta carta tienen sólidos fundamentos.

Rubén Mario Baremberg
DNI 6.012.531

Consecuencias trágicas

Ante la grave situación actual permanece el desafío de una justicia largamente esperada y se hace necesario reafirmar la opción preferencial por los pobres, los débiles y los sufrientes. La crisis económica y social y el consiguiente aumento de la pobreza, tienen sus causas en políticas inspiradas en forma de neoliberalismo, que consideran que las ganancias y las leyes del mercado como parámetros absolutos en deterioro de la dignidad y el respeto por las personas y los pueblos. En este contexto, me parece hay una convicción de que la pérdida del sentido de la justicia y la falta de respeto hacia los demás se han agudizado y nos han llevado a la actual situación de inequidad que lamentablemente se expresa en el reclamo de millones de personas argentinas en situación de extrema pobreza, familias enteras en la calle, mujeres abandonadas y explotadas, ancianos olvidados; cosas que hoy nos parecen normales, como por ejemplo hermanos nuestros buscando basura entre los contenedores. Esto me lleva a una reflexión: mientras la corrupción, la inflación, la inseguridad no se reviertan y el Estado tome conciencia de esto y sepan que por más que el pueblo les dio su respaldo en su momento, es ese mismo pueblo el que se lo puede quitar, se profundizarán más todavía las diferencias sociales. Esto puede a la larga traer consecuencias trágicas, que ninguno de los argentinos nos merecemos.

Federico Wacker
DNI 17.026.230

Queremos un país en crecimiento

Dos motivos me movilizan a solicitar este espacio. La presidenta de la Nación, el 9 de enero, en su discurso K, junto al buque escuela recién llegado, hizo mención a la recesión de ofertas de capitales extranjeros para la construcción de dos represas hidroeléctricas en la provincia de Santa Cruz. Los consumidores de energía eléctrica de todo el país hace 23 años que contribuimos con el 0,6000% del total de la factura destinado a esa provincia. No hay claridad en obras terminadas, ni costo de las mismas. Queremos un país en crecimiento, un desarrollo balanceado e igualdad social en todo el territorio. Nuestros representantes, todos, tienen que poner fin a la ley 23.681 nacional, decretos y modificaciones y trabajar en un nuevo proyecto de ley para que nuestro aporte siga vigente pero en beneficio de otras provincias. El otro punto es sobre la difusión de las enfermedades poco frecuentes, ley 26689. Algunas tienen un fuerte impacto sobre la sociedad, el Ministerio de Salud de la Nación dice que es cuestión de dinero. ¿Cuánto nos costó el capricho de ir a Cuba?

Viviana Graciela Laudani

Queja por un programa II

Quiero contestarle al lector Carlos Cambiaso Picasso, no sin antes mostrarme sorprendido por el titulo de “La destacada”, publicada el lunes 21 de enero del presente año. Me sorprende, porque éste señor con su comentario ofende a miles de personas y tal vez más, aunque a él le moleste, vemos ese programa el cual califica de tira humorística, de adefesio periodístico. Le comunico caballero que yo sí se de que me informa y entiendo lo que se habla (para su información son muchos más de lo usted cree). Tal vez se informa constantemente de los programas “serios” que pasan otros canales. Me llama la atención que la mayoría, con su número de documentación, despotriquen contra este tipo de programas, me doy por hecho que tampoco quieren a este gobierno (debe ser que no gustaron de Perón y Evita). Yo vengo de una generación que nació en los años cincuenta (como Néstor “vio”), fui militante en los setenta convencido en terminar con los señores, tantos civiles como militares, que se adueñaban de nuestro querido país cuando se les daba la gana (es decir cuando un gobierno no hacía los que ellos querían). Sufrí como ciudadano común la desaparición de miles de jóvenes y no tantos (entre ellos grandes artistas, periodistas, políticos). Pero no quiero hablar de estos lamentables hechos, solamente quiero responderle que usted no es el dueño de la verdad como ninguno de los habitantes de este mundo. Por eso le pido que si va a escribir lo haga de una manera no ofensiva hacia el otro y sin creer que lo que usted piensa lo hace la mayoría. Creo que sin querer no hace más que fomentar el odio, y lo que necesita justamente el país es entendernos en paz. Una última aclaración, es que si no hubiera un programa como 6,7,8, muchos de nuestro jóvenes que nacieron como mis hijos en esta bendita democracia no se hubieran enterado de las mentiras de ciertos poderes periodísticos.

Rafael Orozco
DNI 8.524.770

Política, policía y narcotráfico

El triste episodio en donde tres militantes del Movimiento Evita fueron heridos, el asesinato de una trabajadora social en Ludueña, sumados al aumento generalizado en la cantidad de homicidios en la ciudad de Rosario durante el año 2012 agrupa una serie de fenómenos complejos que se reiteran. En esos episodios de violencia extrema queda al desnudo la tensión permanente provocada por la instalación de kioscos que venden drogas. En esa conflictividad persistente hay un sentimiento de abandono por parte de las instituciones estatales. La idea de que no se puede acudir a la policía porque tiene conexión o tolerancia con el negocio y de que eso permite que el emprendimiento degradante para el vecindario se consolide a la vista. Estos emprendimientos sin control hacen pie en barrios ya azotados por niveles importantes de exclusión y violencia. Eso lo padecen y lo saben los vecinos de estas comunidades afectadas. Hoy el gobierno de Bonfatti se encuentra pagando las consecuencias de la decisión de Hermes Binner de iniciar un proceso por el cual en lugar de avanzar con el control político o civil de la institución policial, el gobierno retrocede cediendo espacios políticos a la misma; eso terminó con el mismísimo jefe de Polícia preso y con denuncias contra un subcomisario por supuestos vínculos con narcos. Será tarea del ministro Lamberto y de todo su equipo avanzar en el control político de la policía y realizar una reforma profunda y urgente de la misma para que el Estado pueda retomar el control de “áreas calientes” de nuestra ciudad, hoy en manos de los narcos. Para ello se necesita decisión política del gobernador y designar en cargos clave de gobierno a personas con formación acreditada y experiencia política en gestión policial y de políticas de seguridad.

Alejandro Caniglia


La honestidad de un senador

“A la gente que pone el capital y quiere trabajar, ¿quién los defiende?”, afirmó ante empresarios el senador del Frente Progresista Orfilio Marcón, para justificar el accionar de la policía del departamento General Obligado, que tortura y reprime impunemente.Más allá de la brutalidad de las expresiones hay que reconocer la honestidad del senador radical. En el capitalismo, la policía está para defender a los poderosos y a los dueños del dinero. Los pobres, que se jodan.

Gustavo Battistoni
DNI 17.096.107

Agradecimiento al sanatorio Plaza

Queremos agradecer profundamente a todo el equipo médico y técnicos de hemodiálisis del Sanatorio Plaza por el profesionalismo y cariño con que fue tratado Nicolás Manoli de 84 años en el transcurso de éstos 12 años. No obstante este es un aliciente para todas aquellas personas que padecen problemas renales y deban llegar a estas instancias, que tengan fuerzas y voluntad de seguir adelante. Desde ya todo nuestro agradecimiento infinito por todo lo recibido, que sin las atenciones mencionadas anteriormente no hubiera sido posible.

Omar Manoli
DNI 13.240.197

Veredas rotas

Quiero a través de esta sección dirigirme ante quien corresponda para solicitarle que de una vez por todas se arreglen las veredas de la ciudad. Si usted va por la zona céntrica es una vergüenza ver el estado de las mismas. Me imagino lo que debe ser fuera de los bulevares. Es imposible caminar con tranquilidad por ninguna parte porque corremos el riesgo que al distraernos nos tropecemos y llegar a males mayores.

María Carranza