Sábado 16 de Mayo de 2009
Buenos Aires. — Los investigadores del caso de la adolescente que murió al quedar en medio de un tiroteo entre un ladrón y un policía en el barrio porteño de Flores aseguraron que hay pruebas de que el proyectil partió del arma del delincuente, aunque esto deberá ser confirmado por los peritajes balísticos.
"Cuando empezó el tiroteo, la víctima caminaba por la calle Pedernera, unos metros detrás del policía. El ladrón iba adelante y comenzó a disparar. No hay ninguna duda de que la bala es del delincuente", afirmó el comisario Néstor Rodríguez, vocero de la Policía Federal.
Rodríguez explicó que "en total se efectuaron entre ocho y diez disparos, por lo que la mayoría partieron del arma del asaltante, y ya está probado que los que hizo el policía son los dos que hirieron al ladrón". Esta versión surge de lo que declararon varios testigos del hecho, quienes coincidieron en que el delincuente corría y cada tanto se daba vuelta para disparar, mientras que el policía lo perseguía y repelía el ataque.
El hecho ocurrió el jueves a las 18, en un maxikiosco de avenida Varela al 300. Un hombre ingresó allí y pidió sacar unas fotocopias. En el local, se hallaban el dueño y un empleado, quienes a los pocos minutos fueron amenazados con un arma que el recién llegado extrajo de su mochila.
El asaltante se apoderó del dinero que había en la caja, de dos teléfonos celulares, de algunos efectos más y escapó. Entonces, el dueño del maxiquiosco pudo zafar, salió a la calle y comenzó a perseguirlo hasta que se encontró con un efectivo de la seccional 38, a quien le pidió ayuda.
El policía le impartió la voz de alto al ladrón, pero éste le respondió a los tiros, por lo que se originó un enfrentamiento que terminó cuando el delincuente cayó herido de dos balazos, uno en una pierna y otro en el cuello. Mientras tanto, Fernanda Cabral, de 17 años, recibió dos tiros en el abdomen y murió en el hospital Piñero. l (Télam)