Una causa que por ahora no tiene detenidos

Sábado 20 de Marzo de 2010

Las seis personas que fueron demoradas durante el día de ayer en el marco de la investigación por el crimen de Pimpi Camino recuperaron la libertad tras prestar declaración informativa en el juzgado de Instrucción a cargo de Javier Beltramone. Entre ellas se encontraban los dos titulares del bar Ezeiza, el lugar donde la víctima se encontraba acompañada por un grupo de amigos y en cuya puerta fue acribillada. De acuerdo a fuentes judiciales, Camino llegó a ese lugar cerca de la medianoche y antes de ser ejecutado salió a la calle al menos dos veces para hablar por teléfono. La tercera fue la última, de acuerdo a lo que relataron los testigos.

Escritos. Ayer también estuvieron en Tribunales para ponerse a disposición de la Justicia Diego Panadero Ochoa, actual jefe de la hinchada, y Juan Carlos Cáceres, el papá del nene asesinado el 4 de febrero en una emboscada en Las Flores.

Voceros judiciales sostuvieron que las personas que quedaron demoradas en un primero momento prestaron declaración informativa, es decir que pasaron por el juzgado no como simples testigos. Técnicamente, la informativa es una declaración judicial que está entre una indagatoria (como imputado) y la testimonial (como testigo). No obstante, todos recuperaron la libertad. Los últimos que salieron a la calle fueron los dueños del local.

Los dichos de esas personas no arrojaron nada de luz sobre él o los presuntos autores del crimen. "Nadie sabe nada. Vieron que Camino salía a la vereda y de golpe escucharon los disparos. Pero no vieron llegar a nadie, ni escucharon ruido como de motores acelerando o de frenadas. Sólo escucharon los tiros y lo vieron caer a Camino", sostuvo una fuente judicial. El juez Beltramone y el fiscal Eduardo Valdes Tietjen ayer trataban de identificar a las personas que acompañaban a Pimpi en el bar y que luego lo trasladaron hasta el hospital Carrasco para avanzar en el esclarecimiento .