Martes 24 de Noviembre de 2009
Mi carta parte desde mi indignación y la frustración de mi hija Caro de 6 años, quien cursa preescolar en la escuela Nuestra Señora del Huerto. Después de haber suspendido por la gripe A el paseo al "honorable" edificio central de Correo Argentino, al fin llego el gran día, el pasado viernes 30 de octubre. Se cumplió su esperado paseo. Ese día se llenó de ilusión pensando en cómo nos sorprendería cuando el cartero nos trajera su regalo. Nos envió una carta que ella misma escribió y un dibujo especialmente hecho para su papá, su hermana y su mamá. No sólo traía su dibujo, además el sobre traía una estampilla de edición limitada realizada por su colegio por conmemorarse el aniversario de la institución, (lo cual tampoco vamos a poder tener). A 24 días, Caro sigue revisando diariamente nuestro buzón, esperando sorprendernos, de la misma manera que algunos compañeritos fueron "privilegiados" con la recepción del sobre. Espero una explicación lógica de algo que ya me parece una falta de respeto hacia mi familia, sobre todo hacia mi hija.
María Fernanda Vignuda, mvignuda@ta.telecom.com.ar