Una de cal y otra de arena
Soy una mujer (45 años) que padece desde hace dos años una lumbalgia y desprendimiento de rótula, impidiéndome el total desplazamiento; por ende, se me hace difícil conseguir trabajo. Con dos nenas y ante la dramática situación de no tener para comer, concurrí a las oficinas del Servicio de Empleo...

Miércoles 06 de Mayo de 2009

Soy una mujer (45 años) que padece desde hace dos años una lumbalgia y desprendimiento de rótula, impidiéndome el total desplazamiento; por ende, se me hace difícil conseguir trabajo. Con dos nenas y ante la dramática situación de no tener para comer, concurrí a las oficinas del Servicio de Empleo (Buenos Aires 856, piso cuarto), para asesorarme sobre "algo"; no sé, cualquier cosa que pudiera paliar el angustioso momento que vivo. Me sorprendí por el total desinterés de las personas que allí atienden. Malhumoradas, irrespetuosas, trabajando a desgano (y yo deseando trabajar) con la palabra no a todas las inquietudes presentadas. Salí de allí sintiendo la desazón de haber sido abandonada en el desierto de la incertidumbre. Habían lastimado con su aridez mi poca dignidad y sé que muchas personas como yo se han sentido bloqueadas, intelectual y espiritualmente. Repuesta, me dirigí (muletas de por medio) al distrito oeste. Allí no sólo se están ocupando de resolver mi problema, buscando todas las opciones posibles para mejorar la calidad de vida mía y de mis hijas, sino que de forma desinteresada me alientan a seguir luchando, a mirar el sol cada mañana con una sonrisa. La dedicación y lo expeditivo de mi caso merece ser destacado. Mis felicitaciones a Alejandra Williams y a todo su equipo (Area de la Mujer/Promoción Comunitaria Distrito Oeste). Personas como ustedes son las que nos hacen soñar un futuro mejor.

Matilde Bravo,

maite.bb2009@hotmail.com