Sábado 11 de Diciembre de 2010
El martes 7 de diciembre fui al Banco Nación ubicado en 27 de Febrero y San Martín. Dentro de la institución me pasaron dos cosas pero primero destacaré la positiva. En la larga espera y a mitad de cola debí retirarme urgente, llevaba más de media hora esperando y me acerqué a consultar si debido a una urgencia podían atenderme antes, así fue que gentilmente el cajero de caja 1. Alfredo, accedió muy amable a mi pedido y me pude retirar. Sin embargo, minutos antes, durante mi espera, se me hizo necesario requerir un baño. Me resistía a pedirlo pero no veía carteles y/o puertas que indicaran que había baños, y pensé que tal vez no había baños para el público, lo cual a su vez también me parecía extraño. Finalmente me decidí a preguntar y me acerqué a la zona de "boxes" y consulté a una administrativa, quien me dijo que si bien no eran los baños para el público, me dejaría pasar. Al llegar al pasillo que me llevaría al baño había otra empleada y para no pasarla por alto le dije que iría al baño; allí me dijo de un
modo no muy conveniente que los baños no eran para el publico, y a su comentario se sumó otra empleada: me incomodaron, a lo que les respondí que si tanto inconveniente representaba no pasaría. Me dejaron pasar comentando entre ellas y haciendo referencia a quién me había dejado entrar. Me sentí intimidada, incómoda y ridícula. Cuando entré al baño detrás mío entró una de dichas empleadas a hablar por teléfono; sentí que entró para vigilarme, y así fue que salí y me dirigí directamente a la gerencia, donde se me explicó que por razones de seguridad no dejaban pasar el publico a los baños. Perfecto, esas son cuestiones de fondo, ahora las cuestiones de forma son aquellas que sí se pueden modificar y podrían habérmelo dicho de otro modo y evitarme tanta incomodidad. En mi mano tenia mi DNI, si querían me lo pedían y no me iba a molestar porque entiendo los tiempos que se viven, o me hubiesen explicado amablemente que directamente no podía pasar. No sé si sería tan ridículo pensar que un banco no tenga baños para el publico. Ante la falta de ese servcio pienso que la actitud que tuvieron hacia mí fue decadente ya que hay otras maneras y modos de expresar una misma cosa. Como me considero una persona culta y con apertura lo hubiese entendido muy bien. Que quede claro que no cuestiono el fondo de la situación si no la forma y el mal rato que me hicieron pasar.
Jorgelina Colella
jorsol85@hotmail.com