Viernes 17 de Julio de 2009
La novela de escándalos del primer ministro italiano Silvio Berlusconi no se detiene y parece no tener fronteras: ahora llega otro dolor de cabeza para el gigoló, desde la Argentina. La bailarina Gabriela Figueroa, quien popularizó al baile del caño en Argentina, reveló a la página web Ambito.com que hace tres meses hombres de Berlusconi le ofrecieron viajar a Italia para participar de las "tranquilas fiestas" de il cavalieri.
"Hace años que trabajo en un exclusivo lugar del barrio de Recoleta. Hace tres meses, al bajar del caño, se me acercaron tres hombres para proponerme llevarme a Italia para participar de un encuentro con Silvio Berlusconi", contó la bailarina.
La aparición de imágenes, videos y chicas jóvenes que afirman haber tenido un affaire con Silvio, dejan en evidencia las grandes fiestas que organiza y protagoniza il cavalieri. Esta vez, como siempre lo hace, ¿saldrá a aclarar que sólo fue una propuesta inocente, como lo hizo aquella vez que se publicaron fotos de chicas en toples en su villa? Todo comenzó un mes atrás cuando Berlusconi se vio envuelto en un escándalo. Una adolescente de 18 años, Noemi Letizia, confirmó su "amistad" con el premier y lo invitó a su fiesta de cumpleaños. No sólo fue el escándalo del año en Italia, sino que también fue la gota que rebalsó el vaso y provocó el divorcio del mandatario.
"Pregunté a la gente del lugar donde trabajo y me dijeron que eran de una comitiva italiana amigos de Berlusconi. Ellos llegaron al lugar donde trabajo y ahí me vieron. Quizás me conocían porque hice dos años seguidos el show del caño en Showmatch y eso salió en todos los diarios del mundo", contó.
"Después de verme en el show me contactaron vía Facebook aunque el usuario no permite identificar a una persona. Desde ahí elogiaban mi trabajo y me daban referencias de que sí habían estado en el boliche viendo mi show", remarcó Figueroa. "Me decían que a Silvio le gustan las mujeres de mi estilo y que le atraen mucho las latinas", recalcó la bailarina.
La morocha aseguró que los hombres de Silvio la trataban de convencer de que sólo se trataba de una especie de fiesta, con gente serena y en un marco de extrema reserva y que se quedara tranquila porque nunca trascendería.
La bailarina dijo que tras la negativa de ella, los hombres le ofrecieron hospedarse en el mejor hotel de Roma y 5 mil euros para gastos personales.
"Al principio pensé que era chiste pero después me di cuenta de que no, que venía en serio y empezaron a ofrecerme plata. Me dijeron que podía viajar acompañada", dijo Figueroa.
"Si hubiese querido hoy estaba en Europa, pero no es como me manejo. No me arrepiento de haber tomado esa decisión, aunque muchos me digan que fui una tonta en no haber aprovechado", concluyó.