Sábado 13 de Octubre de 2012
Es frecuente encontrar "ideas fuerza" más o menos novedosas para que Argentina sea un país mejor, más justo, más solidario y menos violento; la mayoría de ellas son pura retórica o sin posibilidades concretas de implementación. Pero a veces surgen excepciones. En La Capital del domingo 1º de octubre nos informamos sobre, lo que estimo, es una apuesta inteligente que ya se ha puesto en práctica y cuyos resultados, aunque a mediano plazo, son a mi entender el ideal de mejora para nuestra sociedad. La idea concreta se basa en una mejor educación que llegue a sectores de chicos más vulnerables y que puede lograrse con mayor tiempo en institutos educacionales públicos. En la Escuela Justo Deheza de Rosario algunos alumnos ya tienen (o se benefician) con jornadas completas de ocho horas en las que se forman, sin que se sientan recluidos, con el criterio de Olga Cossettini (talleres, huerta, carpintería, extensión cultural, práctica de convivencia, juegos) temas que complementan la tarea pedagógica formando más allá de la vida callejera o de familias sin posibilidades de contención. Celebro esta iniciativa del Ministerio de Educación que alguna vez fue implementada también en la zona sur de Rosario por la Biblioteca Vigil; celebro que se tome a la educación como una herramienta eficaz para igualar oportunidades; celebro que empecemos a ver al intelecto como el capital más preciado para lograr el desarrollo popular respondiendo al ideal de justicia amplia y abarcativa. Finalmente reitero una pregunta para reflexionar ¿Quiénes y por qué no se entusiasman con estas simples y obvias ideas?
Omar Pérez Cantón / operezcanton@hotmail.com