Viernes 02 de Agosto de 2013
El Negro Curto fue testigo de este tipo de desenlaces fatales; pero este 20 de julio le tocó a él morir en una cancha, ante la mirada atónita de sus compañeros. Ya van varios casos fatales de este tipo en el club, y todo sigue como era entonces. Continuar es una decisión que queda a criterio de cada uno; pero aquellos que así lo hagan deberían hacerlo en un entorno que brinde condiciones de protección y amparo. Me pregunto si algo hubiera cambiado teniendo una ambulancia a pocos metros de él, gente capacitada para este tipo de acontecimientos. Teniendo en cuenta la cantidad de jugadores, y fundamentalmente los mayores, es necesario tener una ambulancia en el club, equipada con todo lo necesario, y no estar preguntando en la desesperación del hecho cuál es el servicio que se tiene y la consabida espera. Hay ligas en la ciudad mucho más chicas que cuentan con la misma por un costo ínfimo en relación con la importancia de la prestación. Siempre existió cierto desapego de parte de los ocasionales directivos del club hacia el fútbol interno, no así hacia los ingresos que genera. Señor presidente: como “patrón” también del fútbol, usted es responsable de esta situación; es hora de que resuelva. Debo aclarar que dejé de ser socio participante del interno en el año 2012.
Horacio Espíndola