Jueves 22 de Octubre de 2009
En una de las cajas del supermercado Jumbo del shopping del parque Alem, olvidé mi agenda personal con documentos importantes y una interesante cantidad de dinero. Aún no me había percatado de su falta, cuando fui advertida por el diariero de mi barrio que en dicho mercado me esperaban para devolvérmela. Este señor fue ubicado gracias a una compleja red de contactos telefónicos hechos por estos jóvenes trabajadores quienes me trataron con amabilidad y respeto cuando pasé a retirarla, sin aceptar ninguna recompensa. Quiero destacar este gesto infrecuente hoy en día y agradecer a los empleados de Control Caja, a los de Seguridad y al cajero o cajera que inició esta cadena de voluntades.
Griselda Castaño,
bienpolenta@gmail.com