Martes 19 de Julio de 2011
Una veintena de heridos entre manifestantes y policías dejó la refriega que ayer, a las 14, se produjo en las puertas de la sede del ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Los paneles de vidrio de la dependencia ubicada en San Lorenzo 1045 quedaron destrozados por la lluvia de piedras luego de que los militantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) intentaran copar el edificio frente al fracaso de las conversaciones con un funcionario del área para la llegada a Rosario del plan Argentina Trabaja, instancia que impidió un operativo con 50 efectivos que respondieron con balas de goma. El acampe piquetero, que comenzó el viernes pasado, continuaba anoche en la plaza Pringles.
Según testigos, empleados de la repartición y los propios militantes, el desenlace que tuvo la marcha de la CCC por el centro rosarino era previsible. Por eso, para los vecinos de San Lorenzo al 1.000 no resultó extraña la gran cantidad de policías munidos de escudos, cascos, cachiporras y armas antidisturbios presente en el lugar. Tampoco fue rara la colocación de un vallado frente a las puertas del ministerio, a diferencia de otras ocasiones.
Unos 150 integrantes de la CCC pasearon una vez más sus reclamos por las dependencias oficiales. Tras haber pasado frente al Palacio de los Leones, la columna piquetera se dirigió hacia la delegación de Desarrollo Social. El reclamo era archiconocido: la llegada a Rosario del programa nacional de financiación a cooperativas de trabajo.
La génesis. "Tuvimos una conversación y estábamos tratando de organizar una reunión. Ellos (por los piqueteros) plantearon varias demandas que no eran de cumplimiento posible. Entonces empezaron los empujones y tuve que salir, luego de estar parado frente al vallado y dialogar cara a cara. Como estaba en peligro la seguridad no pude ponerme en riesgo", argumentó el responsable de la repartición, Hugo Burgués.
Eva Cáceres, referente de la CCC, brindó su versión de los hechos. "Hicimos venir a Burgués, quien se nos rió en la cara, y después nos tiraron balas de goma. En un momento se nos fue y ahí empezamos a pechar y a responder", relató.
A su turno, el comisario Hernán Brest, al frente del operativo, explicó: "Querían ganar el espacio dentro del local en forma violenta, pese al vallado, tras no haber llegado a un acuerdo. Se pusieron nerviosos y demasiado violentos. Derribaron el cerco y, una vez que demostraron su actitud, se los retiró. Tiraron las piedras con la idea de ingresar por la fuerza, que extrajeron de las baldosas, y por eso hubo que dispersar".
En el áspero cruce inicial, que duró unos 15 minutos, todo el frente vidriado de Desarrollo Social quedó destrozado por las piedras. La réplica llegó con las postas antidisturbio.
A las 14.20 se produjo el segundo encontronazo entre manifestantes y policías, aunque fue más leve. Posteriormente, la organización piquetera permaneció replegada en San Lorenzo y San Martín, tras lo cual retornó al acampe en la plaza.
Puntos de vista. "Hay organizaciones que tienen una visión que no compartimos, mucho menos cuando se desmadra en esta dirección", insistió Burgués.
Para Eduardo Delmonte, líder de la CCC, "existe mucha indignación porque desde hace dos años se viene reclamando el Argentina Trabaja, por eso estalló la bronca".
Según el secretario de Seguridad provincial, Horacio Ghirardi, hubo once policías lesionados (cuatro de ellos hospitalizados).
La CCC, por su parte, contabilizó cinco manifestantes heridos con balas de goma (entre ellos Delmonte) y otros tantos con lesiones leves.