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Un viejo sabio que vuelve a brillar desde el blues espectral

Con “Popular Problems” Leonard Cohen se disfraza una vez más de aprendiz para levantar un nuevo y emocionante monumento de blues ingrávido y folk espartano.

Lunes 29 de Septiembre de 2014

Con “Popular Problems” Leonard Cohen se disfraza una vez más de aprendiz para levantar un nuevo y emocionante monumento de blues ingrávido y folk espartano. La colección de letanías y confesiones abre con “Slow”, un blues mínimo y herrumbroso, elogio de la lentitud con explosión de voces femeninas en los coros. “No es porque sea viejo, siempre me ha gustado lento”, sentencia Cohen. “Amost Like The Blues” se acurruca junto al piano entre asesinatos, violaciones y aldeas en llamas para desenterrar al Cohen más crepuscular.

Con “Samson In New Orleans”, Cohen suena más Tom Waits que nunca, con un órgano quejumbroso aupando a un cantante que se presenta aquí tan sabio como envejecido. El blues vuelve a asomar la cabeza en “A Street”, con el juglar adoptando el papel de poeta desencantado que recita más que canta. “La fiesta se ha acabado”, anuncia justo antes de que los coros femeninos empiecen a enredarse en su garganta de granito. “¿Alguna vez te amé, alguna vez te necesité?”, se pregunta Cohen en “Did I Ever Love You”, amago de blues cavernoso que las voces transforman en un suave y agradable paseo de country.

“My Oh My” se acerca al soul al ralentí con vientos gozosos y coros expansivos para firmar una de las piezas más vigorosas del disco y “Nevermind” recupera el sintetizador para acuñar una vez más referencias bélicas y religiosas. Con “Born In Chains”, Cohen hace memoria y, a un paso del gospel, recupera una de las piezas que ya interpretaba en directo en 2010. “You Got Me Singing” despide el disco con la leyenda cantando a pesar de todo, “aunque el mundo se haya ido”, con un violín zíngaro abriéndose camino a través del folk con una estela de elegancia y perdurabilidad.

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