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Un unánime reclamo de justicia en el recuerdo del triple crimen de villa Moreno

Unas 800 personas marcharon ayer desde los Tribunales provinciales hasta la sede local de Gobernación.

Sábado 05 de Enero de 2013

"Jere, Mono, Patom. Presentes. Ahora y siempre". Un año y tres días después del asesinato a balazos de Jeremías Trasante, Claudio Suárez y Adrián Rodríguez en una canchita de la villa Moreno, unas 800 personas marcharon ayer para recordarlos y exigir Justicia. Fue una marcha de la militancia de la que participaron una decena de movimientos políticos, sindicatos y agrupaciones obreras. Una marcha que se hizo tiempo para reclamar, pero también para agradecer.

"Hay que felicitarse por lo que pudo hacer la movilización popular. El 31 de enero del año pasado (día en el que fue procesado el principal sospechoso del triple asesinato, Sergio El quemado Rodríguez) la causa ya estaba cerrada. El juez Luis María Caterina había dicho: ajuste de cuentas, Estado ausente y las víctimas en el lugar y en el momento equivocados. Corralito ideológico, se cerraba la causa y quedaba todo impune", dijo ayer el periodista Carlos Del Frade, integrante de la comisión independiente que investigó la matanza cuando dirigió la pablabra en la plaza San Martín, frente a la sede local de la gobernación.

"Pero a partir de la movilización del Frente Darío Santillán y de la gente del barrio se logró, siete meses más tarde, un fallo del juez de Instrucción Juan Andrés Donnola que salió a decir dos cosas fundamentales: el rechazo a la idea del ajuste de cuentas y que no podemos acostumbrarnos a la violencia. Y el juez también dijo que no todas las secciones policiales y estamentos de la Justicia provincial colaboraron en la investigación porque detrás del triple crimen hay mucha policía corrupta y sectores de la Justicia provincial que no quieren que se siga investigando. Lo dice el propio juez. Y dice algo más: «Los pibes son víctimas del submundo del narcotráfico». Pero nosotros estamos en contra de esa definición. No hay un submundo, ese es el mundo cotidiano en el que se vive en muchos barrios de Rosario", agregó Del Frade.

Las banderas. La marcha desde el edificio de los Tribunales a la sede de gobernación fue la más representativa de una serie de actos que se desarrollaron desde que a las 4.30 del 1º de enero se cumpliera un año de lo que se conoce como el triple crimen de villa Moreno. A esa hora, el primer día de 2012, Jere (de 17 años), Mono (19) y Patom ( 20) fueron acribillados en el club infantil Oroño mientras esperaban a unas amigas en el marco de los festejos por la llegada de un nuevo año. Los tres eran militantes del Movimiento 26 de Junio en el Frente Darío Santillán y en su recuerdo, la noche del pasado jueves, los militantes del barrio y sus amigos jugaron allí un partido de fútbol. En ese mismo lugar anoche, el pastor Eduardo Trasante y su esposa encabezaron un festival con organizaciones cristianas para homenajear a los pibes.

Cerca de las 10.30 comenzaron la marcha militantes del Frente Darío Santillán, el Partido de los Trabajadores Socialistas, el Movimiento Evita, la grupación Giros y el Partido Ciudad Futura, el Movimiento Tupac Amaru, la Federación de Organizaciones de Base, las agrupaciones Santiago Pampillón, MAREA Popular, la Fragua FPDS-COMPA, Pocho Vive; y las gremiales COAD, CTA Rosario y ATE. Al frente de todos ellos iban los padres de los tres pibes asesinados acompañados por el abogado que los representa como querellantes de la causa, Norberto Beto Olivares.

Las voces. Tras 14 cuadras de peregrinaje fueron los propios padres quienes encabezaron la lista de oradores en el homenaje. Todos hicieron foco en el agradecimiento a quienes ayudaron a visibilizar la causa del triple crimen. Stella Maris Gómez es conocida como Lita y es la mamá del Mono Suárez. La mujer habló 30 segundos antes de ahogarse en llanto. "Gracias por esta lucha. Este año va a ser muy duro, pero gracias a ustedes conseguimos que los hijos de puta que mataron a los pibes estén detenidos". Tras ella habló Ignacio, más conocido como Killer y padre del Patom Rodríguez. Dijo tan sólo una frase: "Estamos esperando que juzguen a los que mataron a nuestros hijos".

Luego fue el turno de Eduardo Trasante, padre de Jere y pastor evangélico. "Con el correr de los meses conocimos gente que lloró nuestras lágrimas y sufrió nuestro dolor", indicó. "El último regalo que le hicimos a nuestros hijos, el 1º de enero del año pasado, fue un féretro y una corona de flores. Estoy plenamente convencido de que un regalo para ellos será la posibilidad concreta de lograr la Justicia que tanto perseguimos", agregó.

A su turno, Pedro Pitu Salinas, referente del Movimiento 26 de Junio y portavoz de la causa, agradeció el apoyo de los militantes y los vecinos. Y dijo: "Estamos satisfechos con lo que se hizo en la etapa de instrucción, aunque la liberación de Maximiliano Rodríguez (El hijo del quemado) no ayuda a las tensiones en el barrio, que está en un estado de relativa calma".

Si bien no fue parte de los oradores pero como presidente de la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados encabeza la comisión investigadora parlamentaria, el diputado provincial Eduardo Toniolli explicó que "este caso sirvió para desmontar un discurso instalado sobre lo que es el ajuste de cuentas. Una figura que se usa para explicar distintos hechos que nada tienen que ver entre sí y que son lisa y llanamente homicidios. El triple crimen condensó una serie de situaciones que se dan sistemáticamente en los barrios más pobres: la aparición de bandas con armas de guerra, autos de alta gama, estructura para lavar dinero y connivencia con la policía", explicó el legislador.

Consultado sobre ¿por qué ocurrió el triple crimen? Toniolli contestó: "Si Sergio El quemado Rodríguez hizo eso la madrugada del 1º de enero (encabezar la gavilla que mató a los tres pibes) y sintió que tenía la tranquilidad para hacerlo, es porque pensaba que no iba a tener represalia. Y eso es porque ya había hecho cosas parecidas antes, con causas judiciales, y en ningún caso se lo sancionó. Este no es un problema sólo policial. También es político y judicial. Porqué, alguien que tiene un desprecio semejante por la vida, lo iba a pensar dos veces o iba a desistir. Lo pudo haber frenado la posibilidad de sufrir un escarmiento, pero la verdad es que sentía que tenía las conexiones y la protección suficiente como para no temer".

Un encuentro poco casual

“Este año no va ser fácil porque vamos a tener la posibilidad de ver a la cara a quienes mataron a nuestros hijos”, dijo ayer Eduardo Trasante en referencia al juicio oral y público en el que se juzgará el triple crimen. Y contó: “Hace tres semanas, visitando la alcaidía de Jefatura con mi equipo del Ministerio Carcelario, se presentó ante mí una persona comprometida con estas muertes. Y en ese momento pensé en qué lugar habrá estado parado, que arma habrá empuñado y si alguna de las tantas balas que recibió mi hijo nació desde el arma que portaba ese corazón lleno de odio, venganza y violencia”. El privado de la libertad que se acercó al pastor fue Gerardo Jeta Mansilla.

Los que irán a juicio

Sergio El quemado Rodríguez está procesado como autor principal del triple crimen; Brian Sprío, Daniel Alejandro Delgado y Brian Romero como coautores; y Mauricio Palavecino como partícipe necesario. En tanto, en una causa colateral están procesados por presunto encubrimiento agravado el comisario Eduardo Carrillo, el sargento Norberto Centurión, y el agente Jesús Lisandro Martín.

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