Un túnel hacia uno mismo
Todos estamos expuestos ante el avance de las adicciones desde varios puntos de vista y perspectivas. Con el avance de esta problemática el individuo, las familias y la sociedad afrontan desafíos complejos...

Miércoles 29 de Julio de 2015

Todos estamos expuestos ante el avance de las adicciones desde varios puntos de vista y perspectivas. Con el avance de esta problemática el individuo, las familias y la sociedad afrontan desafíos complejos y de constante variación. Pues aparecen situaciones relacionadas al abuso de sustancias legales e ilegales que empeoran la realidad. Situaciones dramáticas en el ámbito familiar, la inseguridad, producto de la ansiedad desmedida y la falta de oportunidades de integración, la depresión, producto del aislamiento a base de psicofármacos recetados libremente, sumado a la globalización del consumo como forma de pertenecer, como lo anunciaba un sociólogo amigo ya hace muchos años. Ante esta escenografía tendíamos que tener bien en claro aquellos que abordamos esta problemática, cuáles serían las propuestas institucionales que desde lo "no gubernamental" estaríamos dispuestos a ofrecer ante las nuevas dificultades sociales. La integración a un espacio de una conciencia superior, (me refiero a entender que somos parte de un universo que tenemos que cuidar, y participar), es de vital importancia para planificar un tratamiento adecuado y con altas perspectivas de éxito. No sólo en el plano individual y familiar sino más bien en el ámbito de la cultura y la chance de modificar la conducta represiva y egoísta de la sociedad actual. Cada persona que pide ayuda es una nueva posibilidad de mejorar la vida desde una visión cosmogónica, el cuestionamiento que nace de la intimidad de un alma sufrida y en caída libre hacia su mismo fondo es la chance institucional de mejorar aquello que estaba dañado, y a partir de allí proyectar esa nueva luz hacia los alrededores, entiéndase realidad circundante.

Osvaldo S. Marrochi / Presidente Fundación Esperanza de Vida