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Un triunfo que vale doble para Central Córdoba

Venció a Juventud Unida 2-0 y de esa manera sumó tres puntos importantísimos, tanto en la tabla de posiciones como en la de promedios, ya que el de ayer es un rival directo por la permanencia.

Domingo 05 de Abril de 2015

Sin jugar bien y quizás sufriendo demasiado la falta de contundencia en los últimos metros, Central Córdoba venció a Juventud Unida 2-0 y de esa manera sumó tres puntos importantísimos, tanto en la tabla de posiciones como en la de promedios, ya que el de ayer es un rival directo por la permanencia.

   Ni bien arrancó el partido, al minuto de juego, el zaguero visitante Gerardo Espinoza vio la tarjeta roja, tras golpear sin pelota a Amilivia en mitad de cancha. Y si antes del partido la responsabilidad de ganar era del charrúa, con un hombre de más esa cuota aumentó. Con ese hombre de más, el panorama no se podía presentar mejor para Córdoba. Pero, esa diferencia no se notó, porque la visita se metió atrás y nunca perdió el orden, tirándole toda la responsabilidad al dueño de casa.

   Los minutos fueron pasando. Los arcos no sufrieron peligro porque las llegadas no fueron claras, las acciones eran cortadas y el desorden, de a poco, se transformó en moneda corriente. En ese contexto la visita hacía su negocio, refugiándose atrás y presionando en el medio para evitar cualquier sorpresa.

   Vella, en el sector derecho de la cancha, empezó a mostrar el camino. En el resto del campo era como que a Córdoba le costaba hacer pie, le faltaba esa profundidad necesaria para herir en el par de chances que tuvo. Así el primer tiempo terminó sin pena ni gloria y con muchos interrogantes.

   En el arranque del complemento el panorama siguió igual. Córdoba no sabía cómo quebrar a su rival y siempre cayó preso del offside (13 veces en todo el partido) con una defensa que jugó en línea.

   Poco a poco el Charrúa empezó a dominar la escena, pero paradójicamente la apertura del marcador llegó con un gol en contra, de Vidolini, quien se llevó la pelota por delante tras un centro de Lalo Pérez. Ahí empezó otro partido. Más suelto el dueño de casa empezó a incursionar en el área rival con mayor asiduidad pero sufrió la falta de definición. Las pocas gotas de fútbol, de potrero, fueron de Mustachi, quien le dio aire al ataque. A Córdoba sólo le faltaba otro gol que le diera tranquilidad.

   Sin darse por vencido Juventud Unida intentó el descuento y apostó a alguna pelota detenida para inquietar a Poropat, quien casi no tuvo momentos de zozobra.

   Y cuando ya parecía que el telón se cerraba con Córdoba ganando por la mínima diferencia, el local lo liquidó de contra, en una jugada elaborada entre Ferrari y Amilivia, quien finalmente selló el resultado con el que el Matador volvió a ganar en Tablada, ante su gente.

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