Un tiempo para agradecer
Los argentinos sabemos que es nuestra la costumbre de la queja. Pero, ¿cuándo vamos a darnos un tiempo para agradecer a aquellas personas que en su labor diaria tienen el hábito de las buenas costumbres: la amabilidad, la responsabilidad, la solidaridad?

Miércoles 08 de Abril de 2015

Los argentinos sabemos que es nuestra la costumbre de la queja. Pero, ¿cuándo vamos a darnos un tiempo para agradecer a aquellas personas que en su labor diaria tienen el hábito de las buenas costumbres: la amabilidad, la responsabilidad, la solidaridad? Algunos hasta lo nombrarían como virtudes. Hace poco tuvimos que realizar un trámite para mi mamá en el Banco Piano. Nos atendió una empleada. Nos tuvo sentadas casi una hora. Hasta ella lo reconoció luego. Fue, vino, cerró una cuenta de mi papá ya fallecido. Las unificó. Le gestionó la tarjeta para cobrar. No nos pidió en ningún momento que fuéramos nosotras a realizar colas y tramitar una y otra cosa. Ella sola se encargó de todo. No puedo hacer menos que dar las gracias a un ser que hace que un trámite engorroso para un jubilado sea tan fácil. Sólo hay que sentarse y esperar que una bella persona, como Caterina Vacchina, sea amable.

Alejandra Maciello
DNI 16.994.631