Miércoles 05 de Agosto de 2009
Las hojas gigantescas de las palmeras dibujadas en la parte trasera del avión de hélice de la compañía Bangkok Airways transmiten una sensación de relax tropical. El vuelo desde el nudo de comunicaciones Krabi, en el oeste de Tailandia, a la isla turística de Ko Samui dura a penas 50 minutos. Edificios abiertos con tejados de caña y sillones de mimbre esperan a los pasajeros en el pequeño aeropuerto, que se presenta como el más bello del mundo. Sin embargo, ayer fue escenario de una tragedia.
Vientos huracanados y fuertes lluvias propiciaron el accidente de un avión de hélice bimotor. El piloto perdió el control, la aeronave resbaló, se salió de la pista de aterrizaje y se precipitó contra una torre de control fuera de servicio. El piloto no sobrevivió la maniobra y seis turistas resultaron heridos de gravedad.
Para los restantes 68 pasajeros y los cuatro miembros de la tripulación, todo quedó en un susto por el malogrado aterrizaje que tuvo lugar a las 2.30 horas .
Anoche Bangkok Airways confirmó que el piloto (que volaba ese tipo de aeronave desde hacía 14 años) perdió la vida en el accidente y que seis pasajeros extranjeros sufrieron heridas. "Dos británicos, un suizo y un italiano se quebraron las piernas", comunicó el presidente de la aerolínea, Puttipong Prasarttong-Osothy.
Otros dos británicos sufrieron leves heridas. Entre los viajeros había numerosos extranjeros: alemanes, británicos, italianos, suizos, daneses e irlandeses.
La isla Ko Samui es un destino vacacional muy popular. Tiene un tamaño de 250 kilómetros cuadrados. Situada a unos 35 kilómetros de tierra firme y a unos 480 al sur de Bangkok, es conocida por sus playas paradisíacas y su millones de cocoteros.