Un taxista de ley
El viernes 12 de octubre, mi mamá, una abuela de 83 años, tomó un taxi en calle Mendoza entre Iriondo y Cafferata; no advirtió que al bajar había dejado caer su celular en el auto. Al día siguiente, el taxista del que sólo sabemos que se llama Guillermo, ya se lo había devuelto.

Miércoles 17 de Octubre de 2012

El viernes 12 de octubre, mi mamá, una abuela de 83 años, tomó un taxi en calle Mendoza entre Iriondo y Cafferata; no advirtió que al bajar había dejado caer su celular en el auto. Al día siguiente, el taxista del que sólo sabemos que se llama Guillermo, ya se lo había devuelto. Vaya nuestro agradecimiento a Guillermo y en su nombre a todos los que como él, nos reconcilian con la esperanza de un futuro mejor.

Patricia N. Pinacca,
DNI. 13.449.665