Edición Impresa

Un taxista fue apuñalado en un robo y juró que al auto no se sube "nunca más"

El chofer, de 65 años, recibió un puntazo en el tórax y antes le rozaron el cuello. Su agresor fue un joven con el que habló durante todo el viaje desde barrio Belgrano a zona sur.

Lunes 24 de Noviembre de 2014

La vieja costumbre de semblantear a los pasajeros le jugó ayer una mala pasada a un chofer de taxi de 65 años, que levantó a un joven frente a un boliche de Mendoza y Perú, fue charlando con él durante todo el viaje y al acercarse al destino terminó salvajemente atacado con un cuchillo. “Estaba bien vestido, hablaba de lo más bien, pero apenas dije que no quería entrar al asentamiento que me señalaba me empezó a tirar puñaladas para todos lados”, afirmó Pedro Scavuzzo, al mando de un taxi desde hace 45 años. Si bien zafó de un corte en el cuello, recibió un puntazo en el tórax y terminó internado en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), adonde lo trasladó un móvil del Comando Radioeléctrico que lo encontró herido en Ovidio Lagos y Milán. Como la lesión sólo requirió antibióticos y sutura, a la tarde fue dado de alta. Una vez afuera, aún dolorido, Scavuzzo no lo dudó: “Este fue mi último viaje. Al taxi no subo nunca más”, sentenció.
  El ataque ocurrió poco antes de la una, luego de que el chofer manejara todo el trayecto entre el boliche y la dirección que su pasajero, de unos 27 años, le había dado al subir.
  “Salió del boliche, me miró y caminó directo hacia el auto”, contó el taxista, quien no abrigó ninguna sospecha porque ambos fueron “conversando lo más bien todo el camino”.
  Sin embargo, al acercarse al destino su pasajero le reclamó que entrara a la villa que se ubica en las proximidades de Ovidio Lagos y Juan Canals. “Como no quise se puso como loco, sacó un cuchillo de hoja corta y me empezó a tirar puñaladas”, relató Scavuzzo. Su mayor susto fue cuando el joven le apuntó al cuello, un puntazo que esquivó, pero que no impidió que igual lo “marcara”. Donde sí hizo blanco su atacante fue a la altura de la tetilla derecha. Y tras robarle, se fue corriendo,
  Momentos después pasó por el lugar un móvil del Comando Radioeléctrico. Los efectivos se acercaron al auto, hallaron al conductor herido y lo trasladaron ellos mismos al hospital.
  “Por poco no la cuento”, le dijo el conductor a La Capital, certeza que ayer lo llevó a tomar una decisión que venía postergando: no volver a subir al taxi.
  Con su jubilación y un negocito de barrio, el taxista resolvió no tentar más a la suerte. “Hace unos 20 días ya me había asaltado una mujer con un revólver”, dijo, otro incidente de una saga de la que ya había dejado de llevar cuenta, tantos los asaltos que sufrió, y que incluso también le causaron heridas.
  Esta vez  las heridas no resultaron demasiado profundas y, según detalló el director del Heca, Néstor Marchetti, “no comprometieron órganos vitales”. Por eso, tras recibir  seis puntos y antibióticos, Scavuzzo obtuvo el alta.
  Desde Taxi Rosario SRL, el radiollamado con que opera el coche que manejaba Scavuzzo, recordaron que el de su compañero fue apenas “uno de los siete robos” que se notificaron entre la medianoche y las 6 de ayer. “Una locura”, afirmó el operador de la firma, a la que ya están casi acostumbrados.

Más sanciones por la falta de aire

Durante la semana pasada, unos 200 operativos sobre el transporte realizados por la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana, junto a efectivos policiales y de Gendarmería, terminaron con once licencias retenidas a taxistas por carecer de aire acondicionado, 46 actas labradas por déficits en lo que hace a elementos de seguridad y cinco remisiones al corralón por faltas graves.
  “Reforzamos los controles ante las altas temperaturas que imperan por estos días en la ciudad y mantenemos las inspecciones que cotidianamente llevamos a cabo sobre las unidades que transportan pasajeros”, señaló el responsable del área, Pablo Seghezzo.
  En lo que hace a la caución sobre once chapas por no contar con aire acondicionado, el funcionario recordó que es obligación de los choferes llevarlo encendido en jornadas de temperaturas elevadas. “A esos conductores se les retuvieron sus licencias hasta tanto se adecuen a la normativa, es decir, garanticen el funcionamiento correcto y a pleno de sus aires acondicionados”, explicó.
  El resto de las sanciones se aplicaron por diversas causas, entre ellas “la falta de elementos de seguridad, ya sea el cinturón de seguridad en el caso del chofer como también para los pasajeros”, recordó.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario